27 de diciembre de 2013

El destino es sólo un círculo

Parece que el frío viene para quedarse y no ha pedido permiso. Y a veces llora y mucho porque sabe que ha hecho mal. Llora y resopla sobre los pocos humos que encienden su memoria ya fragmentada. Y repartido por todos los lados del globo terráqueo, crea hielo donde el calor ha perdido la batalla. 

Es igual que mañana sea gris y hoy parezca añil, hasta que la fragua quede apagada por el rocío de la madrugada, nada de esa dirección donde los círculos son líneas opuestas que no se quieren ver. Las líneas que huyen de donde hace calor y no se encuentran desde que se encontraron. No se miran porque se han helado, pero siguen avanzando hasta que la vida y la física les detiene en el mismo sitio donde estaban virando. Donde la casualidad había sido encontrada porque no respondía a su nombre porque jamás hubiera pensado que romper el destino era tan divertido. 

Fue aquí donde las líneas comprendieron que sólo habían estado girando para, una vez extasiados por el aire nevado, verse en un círculo de casualidades que nunca empezaron porque estaban tirando para el mismo lado. 

22 de diciembre de 2013

Ungüento

Y cuando todo parece oscurecer lo más profundo de tu ser, algo de repente reacciona, se acciona, hace que todo lo que hasta ahora creías conocer cambie y nos cambie a todos. 

Hace que todo lo que dolía sólo huela a un color más brillante. Como si el aire que respiras solucionase cada uno de los problemas que no te permiten soñar; como si, en definitiva, soñaras conque el aire desaparezca y de una calada resida dentro de ti. Para después ir a parar donde las sonrisas son gratis, donde el Mundo valora la bondad de verdad, donde cada vez las cosas cambian por una razón mejor, y donde el más mayor tiene que aprender del menor. 

Es vital que la magia no deje atrás aquellos pensamientos que definen un paso de otro cualquiera. Te darás cuenta de que es genial virar la dirección y dejarse sorprender por un sendero un poco más lento, que te haga disfrutar de cualquier elección sin temer al mismo miedo y sin que jamás sea un color más que ni brilla ni deja de brillar. 

Para un contento, para el que escucha aunque esté lejos, y porque todos vosotros algún día formen parte de un nosotros. Escucha; corre, y nunca tengas miedo de herirte en un aprieto. La esperanza, panacea, será tu ungüento. 

16 de diciembre de 2013

La costumbre te ha hecho así

Te miras y solamente por sus reflejos en cualquier lugar. Eres la víctima que va a actuar, con ventaja en una venganza un tanto imperfecta. Con un par de giros en la vida, con varios dientes partidos de tantos golpes, con todas las cartas escondidas. Eres nada más que el perdedor jugando de farol. Y lo que queda no es más que una simple lección de aprehendido dolor, porque, y lo sabes, esto no es cosa de uno... Ni de dos.

Y ahí estás, como siempre, con tu sonrisa falsa, haciendo creer a la gente que vives en un mundo perfecto. Y crees que es lo mejor que puedes hacer... Pero, amigo mío, la vida reserva sus mejores ases para aquellos que están dispuestos a explorar todos sus muros, a respirar todos sus aires... a vivir. Y ahí estaré yo, y ahí estarás tu... mientras caemos en la rutina de aquellos que no conocen la libertad.

11 de diciembre de 2013

Dentro de mí

Te abro mi corazón a lo que ha quedado. No es mucho, ya lo sé, pero me da igual. Es lo que hay, y no pienso dar de más. Ya no queda, ya es sólo para mí aquello que tiene, jamás me robarán lo que hay dentro de mí. Me duele, se fue y aún me duele, lo reconozco, y sé que esto me hace más débil en su juego, pero yo tiro la toalla. Ya no juego, no quiero, y como no quiero no le quiero y pienso quererle. Es perder el tiempo en darme de bruces con la realidad madura del que vuela más allá de donde puede volar. 

Estoy reventado, que no agotado, y quiero soñar real. Y escapar, como tantas y tantas personas de aquí, de allá, de nuestra historia y la que estará a punto de empezar cuando acabe de escribir. Quiero correr y no verte jamás, y sólo temo la mala suerte que siempre me acompaña y puede condenar mi huida en un encuentro sin igual. Donde tú esperes todo lo que obtienes de mí y yo me deba al instinto más firme de cruzar la calle sin cruzar la mirada. Así es como uno se define, por sus acciones, por el tiempo y la dedicación que dedica a lo que le hace único. Y por ti yo ya no soy ellos, porque no quiero porque no puedo, y lo verás como te mirarás al espejo y no te verás. Ni a mí tampoco, ya no.

Es ya sólo un recuerdo todo aquello, es el mago que vino a regenerar el vacío que sólo ocupa espacio, arrinconado para que no siga haciendo más daño. Le di mi mano, y por aquél que me trate como tu nunca me has tratado sigo construyendo los pedazos que este corazón se ha quedado y por ellos te extraño. 

9 de diciembre de 2013

Siempre a expensas

Cada día y cada vez pesan más los párpados, se desgastan con los años, con el aguasalada de cada mirada que quedó por el camino del olvido, por un destino no ya tan definido. El tiempo, del hombre un fiel enemigo, de la locura el mejor de los inventos. El rey más legítimo, el más lejano, el que ordena sin ser ordenado, el que esclaviza a la razón del ser humano. El que es capaz de hacer otoño en la habitación, el que produce cicatrices y miedos, consuelos y frío. Aquí la diferencia al momento en que se acaricia a fuego lento, hasta que la piel se estremece y se aleja del hielo, y arrastra lo eterno a una fantasía que hace del momento un sueño cumplido. Cae por el salto más precipitado hasta el aliento de un ya muerto recuerdo de lo que pasó a ser tiempo. Y ahora es cuando la pena hace gala, cuando los párpados volvieron a cerrarse, cuando te ven y ya no eres el mejor, tan sólo el fantasma que arde en sus propios fuegos fatuos presa de cada vez que te limpiaron cuando sólo te estaban ensuciando. Por tan sólo una sonrisa haz que merezca la pena; sigue tus sueños, sigue tras ellos, y que la calma sea en el tiempo la que dirija. Dile al momento que es tiempo de empezar de nuevo. Aprovéchalo, conduce con él, la carretera está vacía y tu cabeza llena de vida...

6 de diciembre de 2013

Hasta que la rabia nos separe

Ya nada queda. La pasión se transformó en mucho dolor, y el destino nos hizo fieles enemigos. Ya hace tiempo que no te veo, que sólo miro a aquél que un día vino y se quedó conmigo para después marcharse poniendo un punto y aparte. "Hasta que la muerte os separe", y bien que aprendimos que se puede morir de muchos tipos. Se puede vivir muriendo, destrozando y destronando todos los sentimientos que aunados hacían de nuestro camino un sendero lleno de cristales rotos. 

Me encantaría poder decir que el miedo hizo del tedio un aliado, pero lo cierto es que el tiempo les dio la razón a los que con maldad serían visionarios de cada uno de nuestros pasos. Es que tu y yo ya no somos tu y yo, no hay nada que nos una y más de una razón para alejarnos. Para reunirnos con un pasado que apenas parece haberse marchado y que ahora nos recuerda el tiempo que hace que no disfrutamos de nuestra compañía. Eternos dependientes que se enfrentan como el odio y el amor, jamás volverían y dirían que algo es para siempre. Se llama lección... Se llama amor; la rabia al por mayor.

29 de noviembre de 2013

Finlandia

Stop. Voy a parar que del desenfreno me doy de lleno contra ti. Y sería mortal hacerte ver que muero por ti. Que llevo horas aquí por ti. Que ando un poco loco fuera del mundo por querer estar en el tuyo. Y aquí me verás y ni tan siquiera notarás que hay una persona que jamás te mira sin que puedas darte cuenta. La verdad es que la vida podría entenderse como todo aquello que hacemos mientras ignoramos aquellas cosas a las que les importamos y nos deberían importar. La verdad es que la vida es una mentira porque es tener que sufrir y superar. Pero tú has hecho que todo vuelva a cobrar un poco de deseo emocional en este cerebro inútil. Es como si tu sonrisa me diera horas de vida. Es como si este loco ya tuviera cabida en la vida. En tu vida. Y en tu Mundo. Ahí quiero estar y aquí solo estoy. 

Y sería toda una casualidad que el Sol saliera cada día para alumbrar la calle por la que a la misma hora todos los días comienzas a andar; alumbrarte para que este loco incrédulo siga teniendo su medicina de enfermo caprichoso tal como el niño que no quiere ir al colegio. Lo imposible sería que no existiera un Sol que nos diera luz, y yo siempre fui selectivo. Sólo es el inicio de algo maravilloso, que empieza como acabará. Aquí, tú, paseando por las calles de siempre; yo, observando tu mirada desgastada cada vez que te vas; los dos y el mismo escenario que tras el ocaso queda grabado para volver a generar una nueva casualidad. La mejor acabaría como la peor, hoy me detendría ante tu ardua mirada y no sabría qué hacer. Ahora comprendí que el círculo sólo acababa de iniciarse.

"Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande, y eso que las he tenido de muchas clases. Sí. Podría contar mi vida uniendo casualidades. Es bueno que las vidas tengan varios círculos, pero la mía, mi vida, solo ha dado la vuelta una vez, y no del todo, falta lo más importante. He escrito tantas veces tu nombre dentro. Y aquí, ahora mismo, no puedo cerrar nada. Estoy solo."

Entrada inspirada y cita extraída de la película Los amantes del círculo polar (1998) del director donostiarra Julio Medem. 

25 de noviembre de 2013

Tragicomedia

Un foco. Y otro, y otro, así hasta que no se puede ver nada en un metro a la redonda. Unos pies pisando la madera, la que hace tocar la realidad vista en fantasía. Soy el actor y estoy en su escenario. ¿ Les pertenezco ? Quizá. Parece que no, pero parece que sí. Ellos y por ellos. Es así como empieza el juego. Bailando, moviendo los pies. Al principio un poco más lento, si bien uno es nuevo en esto. Al final, un profesional frente a ellos, deslumbrado por los focos. Y en medias de todo esto una farsa que será nada ingenua. Estoy en el escenario que me dio la vida, la función comienza y se enfrenta a todo el público más exigente, el que hoy se sienta y jamás vuelve a aparecer. Por ellos todo me dejo aquí arriba. Y por los que vuelven cada tarde y parece que siempre estarán.

Yo, el actor sin guión que se pierde entre bambalinas y una fama tan desdichada como el día que todo se apagó. Un foco, sólo un poco de él necesitaría para cicatrizar todo este dolor. Rechazo tras depresión y siempre al revés. Vivir así era tan fácil que había soñado que la vida sólo hacia regalos. Jamás comprendió mi corazón la razón de nuestra misión en la Tierra sin su escenario cuando cae el telón. Y no pudo porque no pude vivir sin la razón porque la que el tiempo se lleva la coraza convertida en disfraz  que por débil debería llevar. Un final tragicomédico acaba de empezar. Yo, sin focos, el funcionar una función sin focos y con toda la atención del público. Yo, con nada delante y todo pesando por atrás. El que va a bailar sobre el frío y el fuego, el que cantará deprisa y corriendo porque de él no es el tiempo. ¿ Qué es salvo trágico el Mundo y yo el cómico que vivió mucho y no aprendió de esto ?

Final del sino

Me da miedo este raro desvelo después de haber conseguido lo que tanto he anhelado. Parece extraño tenerlo todo y no sentir nada, como si el aire putrefacto que tenía dentro de mí se hubiera ido y consigo hubiese arrastrado todo tras de sí en el mismo acto. Con su salida el fin de los días. Con todo lo que un momento podría soñar y que ahora tenía, ¿ es acaso el destino que merecía ?

Ando sin saber por dónde debo ir, sin saber si lo que quiero y lo que tengo se llevan bien, caminando a la deriva con ojos explosivos volteando de arriba para abajo sin decirme nada, siempre esta paranoia de un camino incomprendido ahora desemboca y me quedo vacío. O eso siento. Llegaría el momento tan esperado que cuando llegara nadie sabría parar de correr.

Siempre haciendo la cama para el que llegue nuevo, y que sepa que su destino es todo lo que pido para mí. Que jamás me abandone y yo jamás le abandonaría, sólo enamorarme y dejarme llevar por sus brazos hasta sus manos, y en cada mano un abrazo que queden en eso y un beso. Así no podría despedirme de todo ello para siempre y tuviera que volver para volver a verte. 

Mi corazón de nuevo se ha parado, el destino por fin lo ha marcado. Empieza, boom, de cero, boom, para permanecer atento de sus cicatrices y el absurdo dolor a recién mintiendo, anduve saltando y mirase el fuego para las lágrimas que en ellas puedo ver que ahora soy lo que quiero. 

21 de noviembre de 2013

Amar diferente

Cada día llegaba desolado del colegio a mi cuarto, pensando en qué podía hacer para dejar de hacerme tanto daño. Era la vida que me había castigado sin yo saberlo, dudando si de verdad era yo el malo. Me confundía la mirada que desde pequeño iba tras de mí. Difícil saber que con cada mirada se quedaban clavadas palabras de las que nunca me podré desprender. ¿ Y todo por qué ?

Porque jamás quise hacer nada malo, sino todo lo contrario. No es dañar a otro ser humano, sino quererlo y cuidarlo, como tú y como tú y como todos los seres a los que seguimos los pasos. Es esta sociedad la que individualmente nos roba mediante engaños para que hagamos lo que no sintamos y que el miedo nos maltrate hasta sucumbir en un ataúd. Pobre seré cuando ya no me queden fuerza en las manos para pegar el golpe que sin sangre rompe con la libertad de la que por sí merece cada uno de nosotros. 

Mi historia no escapa de una derrota, de caídas y subidas a través de los tejados más escarpados que me protegían de todo lo que me pudiera hacer daño. Yo nunca fui uno más, raro algunos, yo diría especial. Porque los golpes que más duelen nunca tocan piel, yo me iba cada día atreviendo a no oponer con una mentira una verdad tan limpia. Comencé a entender que lo que esperaban de mí jamás sería lo que yo quería ser si no luchaba por hacerles entender que se puede ser humano amando a quien por regla no se está destinado.

No fue cosa de tiempo, fueron lágrimas que poco a poco se iban calentando en una taza de agua hirviendo, eran las mentiras con las cuales yo únicamente me decrecía las que me dijeron que hasta aquí los arrepentimientos. Sí, era cierto, no sería nunca lo que esperarían de mí; sería como una ala rompiendo el viento y la gravedad que la realidad te obliga a besar, para jamás ceñirme a sueños de los que no puedo escapar. Nunca jamás llorar porque ya sabía quién era. El niño que hizo todo lo que pudo por demostrar al Mundo que amar a tu sexo no es todo lo tiene para mostrar, y sin embargo nunca renegara de lo que con tanto esfuerzo le costara aceptar, que es tan libre que, inclusive, puede soñar con un amor tan evidente que se funde en unos labios entre hombre y hombre. 

El niño que antaño lloraba en su cuarto encerrado por tiempo entendió que jamás hizo daño y que jamás logrará entender por qué algunos piensan lo contrario.

16 de noviembre de 2013

El rey entre iguales

Nos pasamos la vida entendiendo a medias, y sólo cuando necesitamos encontramos de verdad. Parece como un reto personal, definirnos como leones a punto de empezar a cazar, compitiendo un día más por ver quién es el que hoy puede avanzar con un paso nuevo. Lo queremos desde el miedo, lo obtenemos y ya no lo queremos. Aprendemos a no mirar atrás siendo incapaces de no poder olvidarlo nunca. Es como si jamás pudiera ser menos nunca de lo que habitualmente fue. El presente se actualizó, ardía ferviente, viendo del futuro cómo por él nos hacemos poco a poco polvo efervescente. 

Y llegarás en cada paso a no saber nada para morir desdichado creyendo que tus palabras van a quedar grabadas en algún rincón donde el olvido aún no haya llegado, queriendo, infame, que la suerte esta noche te acompañe. Y así, en el limbo, descansando con todos aquellos que resultaron ser igual de mortales, deberás pronunciarte como el rey entre iguales. 

11 de noviembre de 2013

Esquejes de una unión marchita

Fue un silencio demasiado serio. Apenas era de noche y ya oscureció todo con una lágrima cayendo alrededor de este fuego incendiando nuestro egoísmo. Ni París pudo combatir todo este desprecio que antaño fue pasando del aprecio a algo mucho mejor. Algo que parecía eterno, dispuesto a combatir las barreras del tiempo. 

Fue una caricia a tiempo la que hubiera sosegado todos los temores. Fuimos dos humanos que por su condición ya hubieron sopesado las muchas derrotas sin rendición que se protagonizaron dentro de nuestra habitación. Parecía cosa de animales darse cabezazos una y otra vez contra un aire demasiado enviciado. Los temores que un día parecían alucinaciones ahora tenían cabida en una realidad que por cada día que pasaba nos hacía destrozar los recuerdos contra un techo para con una mirada furtiva que nos repetía con indiferencia que sólo fuimos dos desconocidos que se conocen muy bien. 

Nos preguntábamos desde hacía ya qué sería de todo lo que formamos, tal vez sólo podría decirnos con dureza nuestro fracaso. Sólo quedaríamos para hacernos trizas y reunirnos en pedacitos volados por un ventilador. Una ventana vacía, una fotografía sin nada que colorear. 

Nos contestamos amablemente con inocencia. Deseábamos con gentil deseo el perdón de nuestro tiempo, el retroceso a la inversa, el acierto y el mal que por bien no llega. Elegimos dar por bebido el camino que definió nuestra caída y así comenzó a brotar la sangre, surgía entre mar y playa dentro de nuestro blanco y negro color. 

Jamás la torre Eiffel pareció tan alta. Sentía nuestro único corazón que se rompía justamente en dos. Partía de cero y crecería de nuevo para bombear algo mejor. La sangre fue nuestra razón, el rojo ya no tenía pasión. La dureza del tiempo alejó de nuestras vidas el viaje hacia el tedio. Y nosotros supimos que era lo mejor. Seguir como niños que jamás aprendieron a ganar porque nunca entendieron que sólo podía ser un fin y no una elección. 

9 de noviembre de 2013

Aprendemos

En esta vida aprendemos demasiado despacio. Aprendemos dando pasos de ciego, atreviéndonos a pisar el fuego. Demasiado despacio porque en cada año mueren millones de personas, que en su recado van pasando de generación en generación todo lo que la vida les ha enseñado, mas con pena se despiden cuando mejor la conocen. Aprendemos porque necesitamos de algo que nos mantenga alerta, que active nuestros sentidos y nos haga creer que somos algo más complejo que un simple mosquito. Que estamos aquí por algo, para algo, no podemos quedarnos cruzados de brazos a esperar que el tiempo nos derrote. Sólo es cierto que los años no pasan en vano, guerreros sin espadas en las manos, mártires de deseos, caprichos y unos pocos instintos que son nuestra verdadera fuente de poder.

La verdad es que el ser humano no tiene por qué venderse tan barato. Su existencia tan perfecta podría haberles dado cualquier cosa que los dioses, ficcionados por ambos todos, hubieran soñado. Y la verdad es que no avanzamos tan despacio, no podemos evitar deternos en algún que otro paso para tropezar dos veces con la misma grava. No es sencillo dar cuenta de la perfecta absurdez del ser humano sin interpretarme como alguien a ellos alejado, y no podría criticarles sin criticarme en buena parte. Sólo que no hay nada que el tiempo no salve, y las vidas que despacio nos van dejando se llevan de nosotros, los que aquí estamos aún, todo lo malo. Aprendemos así a sentir real, a desear lo que hemos tenido y no lo que podemos llegar a tener. Es darse cuenta de que no avanzamos tan despacio cuando se van y nos dejan desgarrados, cuando el amor ya no es el único que acompaña siempre a la palabra dolor. 

Deprisa porque las palabras avanzan con prisa. Cualquier niño te dirá lo que tú decías en la adolescencia, y probablemente sufrirá por más, y sin duda más rápido aprenderá. Demasiado despacio para ser verdad, suficientemente deprisa para comprobar que con sangre no todo cala, aunque la experiencia y la Ciencia se empeñen en demostrar que hay que perder el poco tiempo que tenemos invirtiéndolo en crear algo que jamás tendrá su sitio en la realidad. Tropezar y tropezar, dicen que es la única forma de avanzar. Pero sugiero que reflexiones y pienses que avanzar y aprender en esta vida no siempre van unidos. Tan deprisa como despacio puedas ir, y así el inicio de una nueva manera de entender. 

6 de noviembre de 2013

El funeral

Especial sentir el frío haciendo rosas las mejillas ya rojas del ocaso maldito y dichoso en el que oscureciste mi mano en tu pecho. Estuve como días sintiéndome un alien, estuve por tirar la toalla pero la necesitaba para salir de ti. Y dentro de mí llevaba ya un par de días, encerrado y cabreado conmigo mismo, di zarpazo al tedio y me atreví a buscar remedios, los más duros fueron los primeros. Dolerá. Y quemará como hierro incandescente y como el hielo derritiendo cada paso que voy dando. Fui ciego del deslumbre, presa del miedo y de la mayor de las incertidumbres, el corazón se me paró. Estaba ahí, pero seguía dentro de ti. No sé cómo fue, pero te veía alejado y apagándote a la vez que yo me encendía y renacía en un Mundo aparte. Sentir tan cerca y estar tan lejos. Mi cabeza revoloteó cada salida, fuimos como pirámides a punto de llover, ese cielo opaco que sólo un rato llora y es igual de humano que el que tiende la mano a quien, moribundo, necesita sentimientos de afecto. Todos lloramos, todos oscurecemos nuestra luz y partimos del silencio más negro. Es aquí cuando nuestro billete deja de tenernos tan cerca de lo que más nos definió como especie, cuando las heridas ya no están sangrando, dando cabida al fin de nuestros días, el amor por no en vano abandonar el camino y subir hacia su cuerpo. Y es aquí cuando jamás nos diremos adiós a lo nuestro, y aquí donde te espero para vernos de nuevo. Aquí donde el tedio no acabará con mis sueños. Donde los niños no lloran porque no tienen a una madre que les amamante. Aquí te espero...

28 de octubre de 2013

Sobre unos pies mojados

Me cuesta entender que todo lo natural se repite día tras día. Miro y ahí están, el cielo, las estrellas, el mar, el río tan vigoroso como de costumbre. Fue egoísta dejar que el tiempo acabara con las fuerzas que teníamos al nacer por descubrir el secreto de permanecer en este suelo toda una vida. Aún sigo pensando que nacimos para morir, pero no físicamente sino de pena. El viento así me lo dice. Es como si susurrara todo esto, y me dijera que nunca debí meterme donde no me llaman. Nunca debí querer en exceso, nunca debería haber caído en entender lo que nunca quiso ser explicado. Sólo lamento el tiempo que perdí viendo correr lo que creía que era el mismo agua. Lamento mucho haber sentido como mío el río que alimentaba el bosque que rodeaba el lugar donde crecí y me forjé. Está claro que es algo que no me incumbe, que apenas me ha pertenecido. Ni tan siquiera podré jurar que los pies de futuras generaciones reconozcan lo que yo un día allí conocí. 

Es como tú y yo. Sí, como tú, y también como yo. No creo que nos volvamos a ver, y ahora sé que nada de lo que vi se volverá a repetir. A saber si sigues aquí o te has ido para siempre al Mundo donde se esconden todos los que a los vivos nos deben algo. Podría decir que os odio, al río y a ti. Al igual que a las nubes y al césped que aplastado sigue esperando que lo acariciamos. Os odio porque lo que un día me hicisteis sentir ahora ya no es. Y me odio a mí, porque de veras sentí que todo seguiría igual hasta que todo cambió. Comprendí que el río corre y el agua jamás volverá a estar tocándome el pie, aprecié el sentido que tiene que te hayas ido, ya que jamás podrás hacerme sentir tan bien y tan mal. Pero lamento tanto que aunque te vea algún día te pueda tener delante, todo lo cerca que quiera, y comprender que nuestro momento ya pasó. Que la inocencia que nos cubría de la lluvia jamás volvería a tus ojos hasta cerrarse en silencio, beso tras beso, haciéndome creer que siempre serías tú en cada momento. Adiós nunca dolió hasta el día que me di cuenta que lo que yo veía no sería jamás lo que por primera vez llamé río. 

25 de octubre de 2013

A cambio de una sonrisa

Mientras yo escribo hay millones de niños que han dejado de sonreír, y sin embargo sigo aquí. Guerras pasadas a las que llamamos Historia y estudiamos con honor. Duros pasajes de la Humanidad son los que ahora nos hacen brillar, como pálido reflejo, en la lluvia que cae sobre el barro, antaño césped natural. Nunca parecía tan obvia nuestra falta de coherencia, de control, nunca algo tan sencillo fue tan complicado y nos perdimos para conseguir un poco de vivir. Nunca un camino ardió con tanta fuerza y tan pocos motivos. 

Es triste ver cómo se destrozan pueblos, ciudades, casas, y no poder hacer nada; porque estamos tan pendientes de nuestra seguridad dentro de la tranquilidad que nos proporciona la suerte en eso que llamamos Historia que apenas podemos pararnos a pensar que podemos ser hoy para comer un plato más. El precio dejaría de ser el dinero y podríamos ser algo más, sólo un viaje de sonrisas y favores quedarían. Mientras tanto, aquí estamos, con lo que llevamos de casa, lo que nos subyuga y también nos aplasta, nos deshumaniza para acercarnos a lo que el ser humano idealiza. La lacra de nuestros días es destruir todo lo bueno, lo que nos ha dado el cielo, y sustituirlo por todo eso que nosotros mismos hemos creado con la ayuda de lo natural. Y es así como despreciamos la mano que nos tendieron para levantarnos, la que nos dio de comer hasta que ya no la necesitamos; es así como, en definitivas cuentas, el ser humano vive tras de sí y piensa sólo cuando se halla en frenesí. Es lo humano tan sólo un capricho de lo humano, y hasta que el humano se canse de llamarle humano, le alienaría y habría que luchar hasta matarse a sí mismo. Todo por una mano que lo arregla todo con guantazos.


16 de octubre de 2013

Color y pasión

Secos, muy secos, los restos en aquella deshabitada habitación. Secos también los labios, irradiados de excesiva lujuria, esparcen las últimas palabras sobre el color corrido de la escena, fotografió sin sentido todo lo que encontró. Restos caducos de inviernos aparentemente maduros. Rosas marchitas por el Sol, muchos sueños incumplidos restan los restos de este dolor tan surrealista como verdadero. Era el momento de avanzar, de correr más bien. De dejar pasar el tiempo había tratado mi vida hasta que llegaron las miradas que lo delataron; ahí aprendí todo lo que le había querido, y sin querer, también vi lo que había estado perdiendo todo este tiempo.

Caía del cielo, parecía un ángel y todo lo que creía se desvanecía entre mil besos. Tan extraños como ingenuos, conocimos un Mundo extraño y distinto, parecía que jugaba distinto a nuestro intento, parecía que volaba cuando nuestros pequeños secretos formaron parte de la acción. La habitación por fin cobijaba algo más que a nosotros dos. Nuestros cuerpos parecían hechos por el mismo patrón, descosidos para alejar de esta existencia la perfección. Y ya ni el tiempo ni el viento que todo se lo llevó nos hacía creer que debíamos dejarlo pasar. Sólo podíamos amar. 

Puede más cualquier sentimiento que cualquier capricho del destino. Sólo los sentimientos son capaces de dominarnos sin resistencia alguna. Y así era hasta que llegó la hora de gritar. Gritar tan fuerte como un jaguar cohibido de libertad. Desde que los pasos sonaron tan lejanos cambiaron los deseos, ni tan siquiera ya coincidían con los sueños. No existía nada de eso, ni tan siquiera existíamos nosotros. Mis ojos sólo podían oler el perfume de un sueño tan tangible como el sentimiento del amor, del dolor. Sólo los sentimientos juegan con la ventana de poderlos mirar, tocar, nos esclavizan hasta que el miedo o el tedio del tiempo vienen y te susurran al oído que nada ha sucedido. Y es cuando uno se da cuenta de que sólo existe para dar emoción a un cuadro ya pintado y sin ningún color.


14 de octubre de 2013

La hija del Sol

Cuenta una vez una historia que había una niña tan pequeña que sólo se sentía grande en compañía, que sus miedos hicieron complot con sus recelos y sus tersos rizos hacían un juego de niños con el viento. En la feria sonara la música que la hiciera vibrar al son del voleteo de un colibrí con polen en el pico, y también sonaran los besos, los pequeños sueños de pequeños niños que piden algún día lo que tener desean. La historia de los rizos más rubios que jamás se pudieran ignorar, con dulzura alumbraba la mirada de cualquier adulto que por su lado pasara, color añil su vestido de princesa y sólo contestara con la sonrisa inocente de empezar a crecer. 

Con esa cara desenfadada que alegra los adultos hasta apagar la tristeza de sus miradas desafía al dolor cada mañana, apenas deja de brillar la melena de color miel, y en brazos llega con flores del parque para todos los que ve para que sean fuertes. Es consciente de que es distinta al resto, pero no quiere pensar que ello será lo que hará pintar el cielo para ver en él la esperanza en este momento. Y por sólo verla correr merece la pena vivir, por verla y acariciar su piel alejarían de la vista cualquier sonrisa. Sólo ella nos enseña a coger impulso para surcar este Mundo y volar.

Y aún todavía no puedo creer que no pueda seguir siendo la que ahora es, que el tiempo y la vida se pueda llevar de ella la inocencia de un corazón que todavía puede latir por su cuenta. No podría aguantar que algún día las lágrimas apagaran el rojo de sus mejillas, su color y su vitalidad, representantes de lo más bello que hay, su felicidad...

7 de octubre de 2013

Ciudadano desdichado

Y de estas veces que te preguntas qué sentido tiene recordar lo que tenemos de humanos, sobre todo cuando haces una vista a tu alrededor y sólo encuentras animales deshumanizados. No me extrañaría nada que el Mundo se acabara sin tener una fecha de caducidad, indignado por la barbarie y la atrocidad de los tiempos que nos atribuimos, dispuestos a un cara a cara con la muerte. Y aún vienen algunos vendiendo valentía, una lástima que a todos nos llegue la hora de perecer en el lecho y nunca hallemos resolución a todo lo que sin duda hemos penado en el futuro. Las flores que no oleremos, las caras que no tocaremos, los sueños que jamás hubieron ahora ya les queda poco tiempo por danzar. 

El arte es sólo arte dependiendo de con quién lo compartes, sólo queda mirarnos a nosotros y mirarles a ellos. ¿ Es acaso el ejemplo que yo quiero para el Mundo entero ? ¿ Seré lo que para ellos quiero ? Y entonces, partir de cero, comenzar a esperar, haciendo de pequeños mares extensas miradas que no van a un corazón concreto, sino que nos toca a todos por completo, nos inspira y hasta el aire que respiras se puede tocar. Sin que apenas puedas abrir los ojos, ya los tendrás cerrados sin viaje de vuelta, y la Tierra seguirá danzante en lo que llamen "La Nada" y aparecerá con el vestido destrozado por este desproporcionado odio que a vistas de cariño nos hartamos en justificarlo. "Somos Humanidad" te dirían, pero poco a poco desaparecía todo lo que formaba parte de una serie de cuentos, de mentiras, que hacían de nosotros animales caníbales.

Habrán más guerras, serán de supervivencia carnal, porque nunca antes vimos tanto egoísmo latente, tanta naturalidad convertida en menos de lo que el hombre puede dar. Aquí me hallo, en este punto de posible inflexión, parado en todo el medio de la vida, viendo otro año como las hojas de naturaleza caduca se desvanecen y debiendo por más tiempo un favor a la Tierra del que encantado dispongo y por qué poco me cobra. Es que la vida sin sentido no es, y el arte que nos une ya queda obsoleto, las huellas de nuestra existencia podrían ser sustituidas por cualquiera que venga desde fuera, ofrecería algo mejor que todo el saco de basura que la Humanidad ha creado con su osadía. Seguiría mi vida hasta que el camino se cruce con la destrucción de lo existido y me recluya en ese intento marchito de olvidar lo vivido para poder tener la conciencia tranquila.

4 de octubre de 2013

Al dudar

Tengo miedo a más decepciones, a despertarme un día y ver que nada es lo que parecía, que todo ha cambiado demasiado. A haber soñado demasiado por culpa de un sueño del que no despierto y que no me deja dormir. Aviva el temor mi miedo a quemarme las manos y los brazos por gente que no me entiende ni lo hará. Y ni tan siquiera ser valiente para levantarme de la cama y arreglar todo lo que aún tengo pendiente y he de solucionar. 

Y cuanto más grande el miedo mayor es el color negro en el cielo, al que miro esperando para pedir un deseo a la estrella fugaz que tonto me hiciera creyendo que es lo único que puedo hacer para con esta situación. No es normal las situaciones de incomodidad, de desvelo, lo raro es sentir siempre miedos, y día tras día es algo que ya no puedo sostener. Busco de la vida sólo una salida y es lo que hoy me trae de nuevo al dudar. 

Entonces, brava manía la de mirar hacia atrás en vez de hacia delante, si me deja pensar, puedo intuir que solo nací y de mí depende despedirme de esta vida recordado por muchos. El miedo me hace ser un cobarde que apenas ya me deja seguir y ya el agua me ha arrastrado hasta el fuego suficiente. 

Depende de mí decir adiós a todo lo que no quiero en mi vida, porque puedo hacer de este mi Mundo todo un Mundo nuevo. Este es mi deseo cuando la estrella cubierta por ese cielo negro que hoy parece un poquito más sincero. 

2 de octubre de 2013

El color de octubre

Es saber lo que es sentir la magia, acariciar la llegada del esperado frío que nos sorprende y pone la naricilla roja. Es contagiarse del refugio del Mundo en su espera, es más que unas personas paseando con un techo de estrellas luminosas. Octubre nos acoge a todos en su venida más colorida, donde marrones y grises tiñen la lana y el aire que danza desde primera hora de la mañana. Se sienta y se respira un sentimiento más amargo, más maduro, ya no queda nada de lo que fue hasta ahora. El tiempo hacía las delicias de recordar aquello que nos dolió pero supimos dejar atrás. Queda aún dolor pero vuelven las miradas del otoño más cosmopolitas, llegan nuevas emociones y sentidos brillando y en busca de nuevas caras. Y vuelven muchos colores más para anunciar que prácticamente un nuevo año acaba por comenzar. 

Porque las hojas secas seguirán, los pasos desgastados y el papel de fumar se volarán. Caminar ahora tendrá un tinte más enigmático, y podremos volver a hacer como si nada con tal de sentir que podemos vivir otro año lo que con dolor tuvimos que dejar de lado. Así, experimentar que no tenemos nada que envidiar, que la ropa no siempre nos ha de sobrar. Necesitar esperar, ver tus mejillas sonrojar por el frío que nos acontece un año más. De distinto color carece su sentido, no es sólo marrón lo que nos mueve por estas fechas, sino el color de nuevo comienzo que dejaría sin sentido todo sentido que le puedas dar. Por fin un mes que dice algo más que lo que los sentimientos nos pueden mostrar. 

30 de septiembre de 2013

Lagunas y otras fugacidades

¿ Cuándo aprenderás que de los sueños vivo y que en ellos renazco ? Si bien una estrella me confirmó que uno de mis deseos se cumplirá pronto aun no especificando cuál de ellos. Y pensé en ti  y también en lo que queda por vivir, pero me resultó difícil de creer. Mas aunque la cuestión quede en entredicho, voy a meditar cada aspecto diurno como nocturno e intentaré no implicarme mucho en el caso. 

Hay algo que nació, está naciendo, y nacerá. Algo imperceptible para quienes nunca entenderán la pasión más oculta de la vida. Aquella que es incontrolable y palpable por todos los sentidos. Aquella que aunque no se quiera, siempre nos cautivará en sigilo hasta invadir cada rincón de nuestra alma. Una idea que es eterna, permanece en el ser por siempre... Y roza a todos sin excepción.

Crecerá la duda y la calma, marchita, se dispone a recibir con gozo el calorífico tacto de un invierno en cama. Acompañado por la nada, la mirada salvaje de esta noche me protege y cada vez que arde el fuego se quema la mañana, recelando no volver a su lugar predilecto. Una vez calló la estrella, supe que no he de pensar más, pues el tiempo todo lo dirá.

29 de septiembre de 2013

Nunca jamás

La cosa está en intuir que el Mundo no se acabará mañana, aunque tengamos la certeza de que hoy se nos vuela el tiempo que nunca volverá. Imaginar que mañana saltaré al mismo charco que hoy salpicó los zapatos que jamás llevaré. Dejar de color lo que en blanco y negro sentía y atar una cadena de oro o plata en las muñecas. Y qué dulce el brillo que produce el corazón que pierde las formas, que nos corteja y nos embelesa, se lleva de nuestro tiempo un bonito recuerdo que quizás alguien recuerde en un álbum de ensueño. Y quizás alguien lo habrá conseguido cuando el corazón no siga palpitando dentro de su jaula humana. 

Este debería ser el inicio de una gran aventura y no el comienzo de un triste relato, que comienza con la caída de una pequeña gota al suelo, atrapada por la gravedad que te aferra y te ata a la realidad. La lágrima que decidió cambiar el momento más bello por el recuerdo de un dolor sin precedentes y que ahora podría ahogarte. Decidiera crecer en el vacío que en el interior de su cuerpo prácticamente inerte quedó, a distancia del ladrón. Se llevó con él todo lo que le rodeó, sin piedad arrancó de su pecho lo que perteneció o creyó suyo. Y ahí le dejó, tan solo como le conoció. Caído como la lágrima que jamás debió mirarse delante de un espejo, jamás debió soñar con un sueño que nunca tendría cabida en el Mundo en que vivimos. El ladrón le dejó una flor, se llevó todo su amor. Lo que un día le dio por fin se lo llevaba y le dio las gracias con una rosa blanca que fue lo que él le robó. Y así, poco a poco, cada uno volvió al lugar donde perteneció. Nunca jamás despertará y dejará de llorar, pero cuando despierte verá que nada sucedió. Que su vacío no tiene justificación y la vida le había devuelto lo que hacía perdido. Había vuelto a mirar su propio interior, había vuelto a amar a lo posible sin apenas derramar agua con sal sobre sus ojos claros. El espejo que tanto le hurtó hoy sería el juez de este crimen suicida. Y ni el tiempo ni el Mundo que soñaba podrían destrozar lo que le hicieron ser tan especial en vida. Allá donde esté ahora, tendrá su lugar para pensar en lo bonito que es gritar y sin complejos vivir.

27 de septiembre de 2013

Testigos de que el tiempo existe

Dale la mano a quien no pide a cambio, y a cambio recibe menos de lo que das para siempre ganar. Nunca venció el que mejor sabía, sino quien consiguió que la suerte y el verte dieran frutos. Es un camino difícil y prohibido, el juego no es siempre para dos pero así es mucho más fácil sobrevivir. 

Las dos caras del Sol, soledad es el corazón de este motor, y las gentes hacen de un ser inerte algo prácticamente vital. Es el aire el que te hace volar, es él el que te calienta y te enfría, el que provoca en tu cuerpo el crecimiento de tu alma. Es como dejarse llevar, es esperar a cambio de nada y recibir lo que provocas. Sólo quiero ir más allá. 

La frontera entre la vida y la mentira no puede ir a por ti, no hay que perder nada porque nada es lo que tienes y lo que te hace ser todo tú. Celebra soñar real, es posible que si lo deseas de verdad nunca tengas que despertar. Es como volver a empezar sin tener que pedir perdón, sin que haga falta curarse ni cicatrizar el dolor. 

Las armas del poder apuntan hoy a la belleza de este tiempo, a las flores que crecen sin violencia y un poquito de agua. Cada bala atravesaría la donosura de un abrazo, la dulzura del viento cuando te roza por fuera y por dentro. Testigo de generación tras generación, sin la belleza qué quedará de la tradición. Por la rabia y el rencor, por ellos se construyen las armas del dolor y con ellas se inicia lo que ahora llamar amor, aunque para mí únicamente es traición. 

La lluvia ya no será quien nos traiga frescor, despreciarás el crepúsculo que hacía de una noche de pasión la mejor noche para soñar despiertos. Oirás tan lejos al mar gritar que las olas acabarán por llorar, se quedan solas mirando a la rabia del ser humano mientras destrozamos lo que la tierra recibió de su amado. Y la soledad humana quedará aún más latente, la melancolía en esa Luna que nunca les devolvería la mirada.

Se destruyen hoy la belleza y las armas de la destrucción se llevan con ella el motor y la acción. El fuego ya no quema el hielo, el hielo se derrite por un par de besos que le hagan entrar en calor, la vida ya no crea sin ton ni son, la vida se queda sola y sin emoción. 

22 de septiembre de 2013

El Mundo en un café

Podríamos hablar de tomarnos un café y charlar, pero sé que sería perder el tiempo. Podría hasta pararme a pensar en lo cierto y así no tener nunca el miedo de perseguir mis sueños. La verdad es que necesito demostrarme que cada día soy un poco más fuerte, que al menos el intento y el tiempo me dan lo que pido, o qué sentido, si no, tiene vivir. Porque dicen que la vida es maravillosa, que sólo hace falta encontrar el motivo que te motive a existir, a ir siempre con la cabeza en alto viendo cómo el Mundo se derrite por algo tan ínfimo que apenas se ve desde lo más alto. Por eso no me gusta perder el tiempo en querer, yo también sé lo que es ser persona y nunca estamos por estar, ni nunca queremos por querer. No es un dicho, es una Ley. Y la verdad que me disgusta y me alegra a partes iguales. Es como si la vida te explicara que siempre hay que andarse con pies pesados, nos indica que no hay que andar por caminos mal trazados. Pero siempre queda la duda de por dónde poder avanzar, terminar, o empezar.

Y es así como siento que avanzan los días hacia un destino no del todo claro. Donde no encuentro la causa que genere el efecto, así lo pienso cada día cuando me calzo, me siento y veo todo lo que aparece por mi mente. Ni tan siquiera entiendo cómo lo hemos hecho tan bien habiéndolo hecho tan mal antaño. Es como el caballero que le da un caramelo a un niño y otro caballero le agrede, sólo que la humanidad es sólo una. Una con un cuerpo desigual y mal formado que destruye lo que crea y valora lo que no tiene, despreciando lo que le compone. Un cuerpo integrado por los mejores órganos, capaz de volar si lo desea pero incapaz de luchar contra sí mismo. Y es así como todas las mañanas acabo por sonreír para no llorar. Es un tesoro convertido en oro para mí. Es un cuento nacido para despertar y no acostar a los reyes de este planeta. Es todo un dormir que parece real. 

Por eso y por muchas más cosas sigo adelante sin hacer cuenta de todo ello. Sigo pensando, adentrándome en el corazón que nutre este cuerpo inútil en busca de respuestas con forma de ovación, que están y nunca se verán, que desaparecen como aparecen surgidas de la nada y a la vez todo. Y lloraré cuando se me acabe el tiempo y aún me encuentre a medio camino. Es quizá como entiendo que el tiempo nos limita a conocer lo que creemos que existe y no es así, y por ello entiendo mi condena cautivada por unos números que lo rigen menos mi corazón, y es así como me hallo perdido en un cuerpo abandonado, que apenas controla su tiempo y entiende su entorno, en busca de desaparecer por hacer real lo que sólo nos quiere enterrar. 

15 de septiembre de 2013

Ley Humana

Triste es sentarse cada mañana frente a la ventana esperando que sople un poco de viento para despertarse con mejor cara. Tomar un sorbo al café servido en un ridículo plato que de poco nos sirve, fumar por fumar y creer que nos relaja. Aprendamos de los que salen por la tele y dicen que son pobres, insanos. Jamás habré visto sonreír a alguien con tanto empeño. Y jamás podría ver a alguien de mi Mundo sonreír así con todas las opciones de las que disponemos. Ni tan siquiera cuando lo hacemos es real. Es como aparcar la mirada en algo que nos encanta pero que nunca podremos tener. Es la realidad. Es el deseo del ser humano a tener más y más, y cuanto más tenga más despreciará lo que tiene. 

Nunca antes podría haber expresado lo decepcionado que me encuentro con mi especie. Es la historia que nos define, es el beso que nunca llega, es la muerte que se lleva cada día millones de personas mientras un niño fantasea con su primer peluche. Es saber que estamos aquí y no poder hacer nada de lo que queremos lograr, la lacra que nos arrastra a no querer ver a ese niño que sonríe a la cámara pero esconde un deseo de entender qué tiene delante. Y el café se ahogaría en el agua, el cigarro se apaga dentro de nuestros pulmones, y cada día buscarás una excusa nueva para alejarte del colchón que tanto te protege cuando estás cansado. Ya no queda aliento que sostenga este argumento, el egoísmo impera en este Mundo imprevisto y alejado de poder padecer algún tipo de sentimiento cuando lo que de verdad importa entra en cuestionamiento, cuando se permite que se derrame una lágrima para producir una sonrisa.  

Quedarán ocultas las fuerzas del que algún día pensó tal, olvidado y posiblemente solo en vida, repudiado y tachado como algo raro. Quedará su recuerdo distorsionado y contado con manos que ni siquiera tocaron lo que él pudo sentir. Y se irá disgustado con el Mundo que le vio nacer y le hizo morir, sabiendo que para que se dé el cambio hace falta algo más que un café a destiempo. Las hojas soplan y es éste viento el que hoy te ha empujado en la ventana, que al alba le ha contado que el café y el cigarro hoy nos ha dado la esperanza de soñar que un día el amor se convierta en Ley Humana.

6 de septiembre de 2013

Transgresión

Hay nombres mejores que otros nombres y por la Gracia divina nos destruyen, nos desconocen y las armas, nuestra unión, quedan obsoletas y fallecidas por muerte súbita. Y mientras espera el día donde pueda mirar a la vida sonreírle como tanto le prometían, cada mañana veía cómo los brazos de otros se llenaban con lo que a él le pertenecía. 

Día tras día veía cómo desaparecían los sueños que en el suelo le sostenían y las lágrimas hacían un mar para perderse entre ilusos e injustos. Últimamente esto parecía una película de Kubrick, la esperanza era lo único que tenía y poco a poco se le iba ignorando las oportunidades que la vida le ofrecía para volver a ella. Sin más, reaparecía de nuevo luchando por una batalla sin máscara ni rival ni guía en busca de una victoria contra su propia cobardía. 

Sólo podía mirar mientras los demás querían que cobrara el juicio que innato le pertenecía. A Dios le digo que ese indigno sin su ayuda sería un esclavo por su falta de rebeldía con las armas que un día le dieron probablemente para revolverse contra el Cielo. 

Aleluya, por fin uno que cae en lo que Dios decía; no eres menos por no ser lo que quieren ellos, y no eres más por rezar cada noche en mi nombre. Hay nombres mejores que otros nombres, pero no en vano no hay verdades por delante de las oportunidades.

2 de septiembre de 2013

Lo que queremos y nada sucedió

De lo profundo al otro Mundo sólo hay un paso. Hay que tener cuidado con quién nos desvivimos, a quién le damos la cara y toda nuestra alma porque algún día puede darnos la espalda. Y es que esta vida es una continua balanza, sopesar lo que merece la pena y no pesa, lo que un día te inspira y al siguiente te aspira. Barajar las cartas, darles nuestra confianza. Un equilibrio entre bondad y maldad, entre jugársela o dejar el tren escapar.

Porque puede que llegue el día que ya no quede nada más que respirar, en el que las cartas se hayan repartido y no sientas que tienes opción a ganar. Mejor dolerse que arrepentirse de no haber podido hacer lo que uno siempre quiso. Mirar atrás y ver las personas que un día estuvieron y ahora no están, hacer las cuentas y arrancarse las tiritas que cicatrices desvelarán. El miedo una vez te protegió pero ya no lo hará más.

Echarás en falta hasta lo que te persigue en pesadillas cada noche. Llegará el día en que tu rostro no pueda reflejar lo que dentro de ti se esconde. Levanten las armas, ya no hacen falta, tu morada anda desordenada y tus recuerdos perdidos en la montaña donde cada mañana al despertar se halla pintada cara a cara con la ventana, aunque tu mirada ya no la diga nada. Sin que tu vida se haya quedado saciada comenzarás a bajar en picado desconocido hasta la muerte y allí esperarás. Las lágrimas brotarán, las dudas heridas te harán.

Tempus fugit. Y nunca sabrá que fuiste tan suyo que aunque no lo crea por dentro te lleva, en silencio, donde más le quema el cuerpo. Bastará con hacerle olvidar el tiempo que un día te hizo feliz para siempre en sueños divertirse. Es muy largo lo que no nos atrevemos a decir y el tiempo nos hace esclavos. Dependemos de lo que no tenemos para darnos cuenta del daño que nos hacemos callando hasta que se acaba. Llega el encapuchado.

El corazón ya duele demasiado, las heridas ya no cicatrizan, el miedo hace tiempo que nos hizo algo lejano al ser humano. Mano a mano, juntos vamos avanzando, en la línea del tiempo el juego se toma breves descansos. Los que vivieron en vano, los que hicieron daño, los que se olvidaron de que estaban vivos ahora se los llevan a donde siempre deberían haber estado. Y yo con ellos, nunca olvidaré que las palabras pesan y el frío es extraño. Aquí nadie grita porque no hay nada por lo que sentir. Dicen que septiembre ha llegado...

31 de agosto de 2013

Despertar del trance

Dios a todos nos mira y a pocos toca, esto es así. Es la magia del azar o la injusticia plena en la posibilidad de que éste y otros conceptos no sean más que una ineficaz recreación teatral de la escena vital que jamás llega a ser del todo normal. Ni mucho menos. 

Capaces de gritar y de llorar, y también capaces de no querer mirar, de reír sin parar con los lujos ajenos a los que tienen de menos y no de más. Una lucha de personas y no de clases, porque a todos de clase nos sobra cuando tiramos para nuestro bando. Colores y símbolos representan toda esta locura. Cultura lo llaman algunos, cobardía otros más listos.

Andando a palos de ciego y aún así algunos van de seguros con tanta Ciencia, y decirles que de algo tan humano nadie se puede fiar, que este Mundo es muy de girar. Pero cuando quieren perpetuar su opinión entre los demás, les viene corto el problema con tanta Ley para poder a gusto callar. Y lo que no saben que por hablar uno se muerde la lengua. 

Más queda por decir la necesidad, de algunos material y en otros cerebral, que el bien les ampare porque el mal aprieta fuerte y tiene de todo menos buena suerte para ellos. La guerra les favorecerá pero el sueño desaparece de sus mentes, y es así como desde la muerte los dueños del color y el eco renacen para hacerse notar entre tanto mequetrefe. 

La eterna lucha del sabio y el fuerte, ahora moroso contra inteligente, va cayendo en un vacío inexistente donde se premia al que más rápido corre. Donde los papeles vuelan y la corrupción apenas suena sólo queda una opción, despertar del trance. Reacciona y acciona tus impulsos, puede que ahora que las mentes acaban por detenerse resulten el bastón del ciego que esperanzado busca dar al pícaro. 

24 de agosto de 2013

Desde el espejo

Hoy miré de frente al espejo, empecé a sentirme bien. De nadie entiende pero a todos nos muestra tal como somos. Lo que somos o lo que ven los otros de mí. Hoy parece un buen día para callar y admirar el delirio de los grandes que aceptaron lo que fueron y no decayeron por su triste mirada frente al suelo. Porque los de ayer nunca imaginaron un tributo igual, desde el dolor y la cualidad pueden pasar por mí, pero nunca más podrán volver a triunfar.

Culpable de traumas, de megalómanos. De rabias y muchas tramas, de inocentes, de oníricos, de narcisos imprecisos. De renacentistas excéntricos polifásicos a reinas de cuento malvadas o tal vez envidiosas y amargadas, todos hicieron de él su aliado y su condena más fiel. Intercambiado por el corazón, sólo físico se besa y hace el amor mientras el alma se despedaza en trozos factos de pudor. Míralo y siente el vértigo de no dar lo que dicen o quieren de ti, enfréntalo y supera sus reflejos de materia inerte. Ahora mírate y di que eres fuerte, el que se atreve todo lo puede y eso es la mejor de las noticias. 

De seres valientes, de los que se enojan ellos mismos con la mirada, de los que creen y no ven, de los amantes de lo banal. De tantas historias que se reúnen en una sola y que acaban por desaparecer como desaparecen los que vivieron para contarlo. Los lugares más tristes del Mundo recogen hoy las semillas del estupor que dejó saciada la caricia de la codicia a esta sociedad que, apenas útil, arrastrará de por vida la lacra de un infierno vacío por muchos ángeles vencidos por sí mismos. 


23 de agosto de 2013

Marchar

Hoy yo ya me tengo que marchar, pero cariño, no dudes más, tus lágrimas servirán como el recuerdo de la belleza que siempre habrá entre los dos. Me marcho a un lugar lejos de tu mirada, porque aquí dentro te llevo y no te dejo marchar sin antes despedirme de tu cara de bebé. Y aunque estás dormido mañana al despertar lo agradecerás, no hubo momento más duro y más tierno que sentir que tenerte que decir adiós mientras me sonríes en sueños. Allí donde nos sumerges cuando no está de nuestro lado la suerte, el cariño con el que me cuidabas ha de ser devuelto al otro lado. Siento que el momento haya llegado, no en vano quiero decir que me hiciste muy feliz, pero ya es hora de que aclare lo que tengo entre manos. Esta carta se queda mucho de mí y tus labios y el resto hacen el completo. Poco a poco saldrá el Sol como cada día en el que en tu cama yacíamos perdiendo el valor y enfrentándonos al tiempo que detuvimos cuantas veces hicieron falta. Y mucho podré volver y devolverte lo que me llevo de ti cuando sepa que mi razón está en orden. Perdona por lo que nunca deberás saber, por irme y pedir que algún vuelva tu sonrisa a la mía mirar. Tu carita es como la profundidad del mar, la que arrastra consigo todo lo que la Tierra cree amarrar. Supongo que hay cosas que nos pertenecieron únicamente para regalar, cosas que nunca han de llevar nuestro nombre y por ello te dejo aquí sin más. Esperando, volveré, me dejé la vida nada más comenzar a escribir. 

22 de agosto de 2013

Restos

Un saludo muerto en la puerta me hizo dormir por mucho. Fue como el momento más triste de la película, el actor lloró fuera del guión pero la cinta siguió rodando como un círculo que jamás tendrá vicio. Un salto mortal, pequeño de vueltas por girar, se acaba actuar porque toca vivir sin más. Quiere y se va a cerrar la puerta, la corriente no podrá soplar por mucho tiempo. Tiene que poder con los sentidos que dio al joven desvalido, ahora soy un ángel malherido y sus alas ha de desplegar. Abre el final, se distingue allá la tumba que hizo crecer la flor. Los restos del animal alimentado de amor y rabia, fugaz y breve ahora con fuerza estalla. Ya está, afinar, tocar por muchos lados, perfeccionar los gestos de los que no lloran por desdicha. Desencadenar la caricia que me dejó volar en la cama que me vio enfermar por su amor convertido en mucho dolor, lágrimas que nunca más serán de mar. Sólo el Sol me verá soltarlas en color felicidad...

Quiero que la herida se prenda con fuego del que dura por mucha fuerza, sopla el viento que le hace vibrar, el que rozaría el corazón más pobre que no es sino el que se larga tras la puerta. La del nunca jamás, bebe la sal que por dentro duele y por fuera te sanará. Adiós y mi cuerpo cayó en picado, por ahí se va la que fue mi mitad y yo me quedo incompleto. Vuelve a girar el tiempo, y con él un par de besos que doy al aire imaginando que aun no es demasiado tarde para que lleguen allí. Donde nos dejamos la vergüenza, donde conociste el miedo y yo la picardía, donde cada día era un juego al que estábamos dispuestos a superar. Ya es verdad que no me acuerdo de más, que cada vez consigo lo imposible cuando me lavo la cara y el alma, hago la cama y no espero de ti nada. La rutina se apodera y abandona todo lo que creía no poder dejar atrás. La mirada inocente en el barullo de la gente.

9 de agosto de 2013

Volar el Cielo

De la sierra a tu ventana
dichosa sea la Tramontana
la que me atrae con el Sol
cada día a arrugada tu cama.
Y dichosa sea la vida
que en ti me dejo
si no es más de lo que le pedía
al Mundo cada mañana.

Ahora es todo más calmo,
más silencioso y más pasional,
es la magia de nacer hoy y
sin poder seguir,
volar el Cielo y lanzarse a soñar.
Es el hecho de no mirar
y verlo todo;
la montaña aquí y la playa allá,
tus ojos, tu cara,
todo lo que el amor esconde.

Dejamos de pensar cuando el beso deja de jugar
se libera y no se prohíbe,
cuando se dejan atrás los reproches
y la Luna se enciende de noche. 
Cuando las dudas se largan 
y Madrid se destapa.
Donde el frío es sólo un arma más
para decir con un abrazo lo que mi mente espera.

Sólo hay un mes de distancia,
entre lo que digo y tus esperanzadas palabras.
Por las que muero y me levanto por las mañanas,
por las que escribo esto y desato mi corazón.
Porque fuiste el primero de una larga colección
mi peor aliado, mi mejor elección. 
Y si el ansia entra hoy por la ventana que acoge la Tramontana
sabré que Madrid siempre estará, como lo estuvo aquella mañana
y si el miedo viene a por mí
que me coja pensando en ti.

7 de agosto de 2013

Vivir sin miedos

Me confieso diciendo al Mundo que he sido un poco granuja. Por olvidar, por intercambiar vivir por pensar, fui de listo y me choqué contra las dudas. Nunca antes, nunca igual, siempre adelantando lo que quiero por encima de lo que puedo llegar a ver. Sí, es cierto, me delato antes de que me apresen las distintas caras del Cielo, nunca he sido del todo bueno y no me arrepiento de ello, pero está de moda vivir sin miedos. 

Hoy es un crimen decirle al Mundo que creer es de viejos, que los niños saben más porque apenas sufrieron, tener fe para no tener credo, seguir rotando y seguir viviendo los miedos que no nos dejan hacer realidad nuestros deseos. Libérate, haz como yo, llegaré hasta donde me pueda el sueño, y quizá éste sea eterno pero podré dormir sin que me desvele una pesadilla. Podré pensar que la vida es un juego, y acariciar la codicia que hizo de un demonio un hombre de inviernos. 

Podrás gritar si confiesas la verdad, podrás elegir dónde vivir, podrás seguir teniendo miedos y vencerlos o tirarlos al fuego, podrás hacer de todo pero nunca más podrás esconderte. Todo libre como el medio que te rodee, todo un ser que por mucho que juegue nunca se cansa, avivando el color del que pintes las mañanas. Así se haga, así será. Dale la vuelta y empieza a sincerarte, a valorar lo que dentro guardas, a compartirlo y a disfrutarlo apartado de la soledad. 

Y darle las gracias al momento en que decidí leer esto, lo que me animó a cambiar el cuento, a que perdí la cabeza aclarando mis sentimientos. Gracias a todo ello, que me hizo más fuerte y más intenso, me hizo madurar y también descartar lo que creía mío y que ya no tengo ni pienso, sin querer lo espero, el día en que tú leas esto y digas "Sí, es cierto" y yo me quede para siempre contento...

30 de julio de 2013

Carta de despedida

Puede que el viaje sea largo. Puede que el sillón nunca se vuelva a ahuecar como cuando nos mirábamos y nada más. Pero hoy me iré, no sé dónde, me iré y no volveré. Este lugar se nos quedó pequeño y mi alma está cansada de regar las plantas que desde nacimiento están podridas. Me iré a otro lugar con mis miedos y mis sueños, cansados de esperar. El vuelo rebotará las palabras con el mar, y las olas que llegarán te destrozarán como conmigo hizo la tierra que pusiste de por medio, me dejó arraigado a la espera de la riega que mis lágrimas protagonizaron. 

No busques la razón, busca la felicidad. No cambies nunca, fuiste tan especial y siempre podrás serlo con otro, tan igual que nunca olvidaré cómo dejarte me enseñó a quererte. Puede que no sea un final, un camino por abrir, regalos por sentir, besos por iniciarse. Es ley de vida y tú y yo no podemos negarnos a ello. Por esto y por muchos recuerdos he de abandonarte. Fuiste todo pero ahora soy yo, y no voy a negarlo, merezco mi espacio y quiero aprender a definir el trazo. Tendrás que seguir durmiendo hasta que amanezca el día y la noche no te encoja, buscando la manera de sobrevivir sin sentir algo más que recuerdos y un olvido que aquí dentro me sigue vivo.

Recuerda: la sonrisa que no te abandone, las caricias que no tengan un perdón, las miradas aladas enganchadas a tus vértices, la mente llena de deseos y pasiones, el corazón y la emoción no pueden estar siempre en vilo. Dime, corazón, que algún día vendrás y me contarás que fue lo mejor. Yo te abandono con el más profundo dolor, me acordaré de ti cada día de mi vida, pero ya está, es mejor que no nos veamos. Como si me hubiera despertado ya y no de un sueño me despido de ti, y adiós significará "te deseo lo mejor". 

26 de julio de 2013

Fotografía

Un instante breve y fugaz, ahora podrá ser inmortal. Captaremos lo que el cíclope de cristal nos deje mirar. Despacio y bello lo harás mágico de todo lo real, sonríe y espera su momento. Tal debas no observar nada y dejarte llevar, la posibilidad entra en el juego. Es la verdad, lo improvisado es disparar sin más, ver y verte en lo fotografiado. Cualquier rincón es fácil para iniciarse, sólo hace falta llenarse de imaginación. Las reglas del color, de fondo un sillón hará las delicias de cualquier soñador. Atrévete, sé valiente, aquí de frente tienes todos los sentidos de esta función. Detén el tiempo y acaricia el cuadro que enmarco, si es en blanco y negro podrás hacerlo mejor. Si tu elección es el color, siempre puedes agradecer de no estar peor. Se abre el telón y aparece todo sin ton ni son, se muestra el cuadro mejor pintado sin apenas mover el brazo, y detrás de todo esto el recuerdo de un pasado para siempre presente. El tiempo se detiene, el momento enternece. Mi deseo es que todo lo que me concierne acabe parado para no caer en el olvido, para que los demás disfruten con todo lo que he vivido y sepan que sólo vi lo que la cámara me dejó sentir.

22 de julio de 2013

Muerto en tierra

No hay continuidad para mí. Esto no es vida. Todos me dicen que debería vivir tal como nací, pero la verdad que es difícil vivir sin ti después de todo. Tan sordo el viento para mis oídos, ahora no siento, sólo pienso en esta sensación que recorre todos mis motores sin hacerlos funcionar. Dicen que hay vida más allá, por ello yo sólo sueño con encontrar tu cara una vez más frente a este beso que al aire lanzo queriendo que llegue hasta el final.

Soñar, danzar, qué es de esto sin tu sonrisa. Qué de la vida sin su esencia más mía. Cariño, fuiste como mi medicina, mi debilidad también, la enfermedad y el enfermero, mis ganas de sentir. Como un nido sin huevos quedaría nuestro merecido destino si no encontrara al final del camino. Yo te buscaría y tú sonreirías para indicarme una vez más que no es por allí por donde debo buscarte, lo que quieres está demasiado cerca como para perderte. Y ni tan siquiera pararnos a mirar el reloj que con tanto deseo paró tu tiempo. 

Ahora ya no estás pero sigues reactivando mis heridas cuando más necesito tus vendas, cuando más espero tus besos, tus "todo irá bien" aunque fuera a peor. La vida se ha llevado lo mejor, tan dulce eras, el tiempo te dio la razón, y a mí solo me queda para aumentar mi perversión. Este oscuro paraíso no es nada sin tu voz. Cariño, tan sólo espero una caricia de la muerte para verte y que me hagas el amor. 

Puedo ser tu muñeca de porcelana si quieres verme caer, seré todo lo que pueda para ti, mi amor. No daría la vida por una locura, no serías la mano que ahora me acompañaría pero no llores ahí arriba, yo siempre te recuerdo, cada día. Sé que no es vida, yo ya estoy muerto en tierra, y tú tan lejos y tan cerca que no me puedo despedir sin decirte que lo eres todo, todo para mí.

19 de julio de 2013

Traidor

Podrás observar que hoy soy un hombre nuevo, más fuerte y con menos miedos, y hasta aquí llega el momento de echarse a llorar, de patalear como un salvaje y nunca entender por qué. No quedan días para menos, la vida gira sobre la herida, nunca vuelve atrás, parece que baila la danza demencial del loco que vio soñar al Sol, la guía le iría mucho mejor sin nada escrito, sólo huecos por completar con vistas al mar. Regalos por abrir, cartas por mimar, nada que no pegue un poco de celofán, y que las huellas cambiadas están. 

Se queda aquí, no volverá a salir la calma por compartir y ya estaba ahogada de tanto sufrir. Se queda aquí con mis ganas de vivir, tu compañía ya no es suficiente y no me quedan momentos que recordar. Abriré mi jaula de cemento y de lamentos, saldrán por donde entraron con tu mirada lujuriosa, hueca de nada y vacía por mi consumir. No sé dónde quedaron las verdades que tus ansias dilataron, qué me encuentro si las verdades resultaron no ser mías. Destruiría toda mi vida hasta aquí porque tus juegos me han dejado así, qué hago por ti si de aquel rumor era carne de cañón, cual atravesó mi amor y brotó del dolor. 

Mírame, no mires más al domador, es tan culpable el señor y el león, yo te quería un poco mejor de lo que para ti hoy es un cuento. Por la noche y por la mañana no habrán besos en tu honor, el rubor del bobo traidor ahora oirá otros gemidos y otro corazón, ya no verás mi felicidad caer al mar. Hoy es tierra y flor, crece regada por el fuego y la lluvia que surge del cielo en tu busca. Allí o allá podrás buscar las razones, no diré que os vi, tienes mucho mar para entenderlo, pero no tiembles pequeño, que el velo que te cegó para volar con él ya se esfumará. A mi ya nadie me enseñará dónde parar.

13 de julio de 2013

Las alas del ángel

Me abrazaría al miedo si pudiera hacer de ti un diablo menos. Ardería en fuego para que en tus entrañas sólo quepa el hielo eterno, que al menos hiciera algo por curar esa libertad de niñato engreído que tanto añoras y por la que descartas un momento comprometido. Habría de agarrar con fuerza para que vieras que no miento, nunca estaría tan seguro en la decisión de perderme entre las sombras, y tú nunca vendrías porque aunque darías el cuello y tu respiración por alguien como yo, jamás sentirías por mí nada más que simple atracción. Es hora que des espacio al amor, el hueco que se merece dentro de nuestra bomba de calor y emoción multiplicados por dos, por la sangre que nos separa y queremos unir, el vuelco de tu vida y la mía cuando se encontraron una buena tarde bajo el Sol. 

Un buen día para recordar y para olvidar todo lo pasado hasta aquí. Sintiendo nuestras manos latir y nuestros pechos sentir todo el frío que había pasado nuestro sentimiento de reencontrarse de nuevo para que una vez el miedo nos echara de menos y quisiera del momento destruir la locura que nos hacía cuerdos. Llegará el momento en el que suelte mi fuerza sobre tu cuerpo, nuestro camino se destruye porque nuestro destino es estar unidos bajo un simple recuerdo. La belleza y la sombra negra ahora sólo yo las veo, mientras tú te vas para siempre con mi recuerdo y mi sentimiento bañados en mil lamentos que tras una sonrisa brillan aquí dentro, donde la sangre baña el corazón que añora las alas del ángel que un buen día dotaste para aún no sé por qué. 

Que la maravilla te sea entregada como dulce trofeo en cielo o infierno, sea donde estés mereces todo eso y más, sólo quiero que te lleves contigo lo que me dejaste para mí. No puedo vivir así, no puedo vivir sin ti.