27 de febrero de 2013

Siete maravillas


Siete maravillas son tu pelo con el viento, 

mis manos cuando las pongo por ti en el fuego. 


Siete maravillas y te leo el pensamiento, 

andamos hartos de talento. 


Tiritando me estremezco entre lienzos, 

blancos como mis sueños. 


Suma uno más con cada momento, 

con cada latido de tu pecho, con cada gemido desesperado 

e ileso.


Que ya termina mi locura con tu cuerpo. 

Tus ojos, tu boca y sus respectivos besos crean el completo.


Pido la voz y la palabra. 

Verás que no miento, 

que me muera si no lo merezco. 


Tormento que no cesa, que no llega; 

tormento, lloro y viejo, 

es así como acaba el juego. 


Nunca es fácil cuando hablamos de lo que siento. 

Deja de contar cuántos cuentos cuento.

26 de febrero de 2013

Hace tiempo del tiempo del final

Hace tiempo que aprendí que hay cosas que desde que nacen carecen de frenos. No hay nada más bello, dirán, como lo natural, aquello que es tan sencillo de explicar y tan difícil de controlar que apenas tienes tiempo de parpadear para poder observar nada igual. Como un desnudo en el tiempo, como un milagro fuera de lo banal, un cierto descanso a la hora de obrar y una característica lucha contra lo irreal.

Un frente a frente donde nuestras frentes desean algo más. Un cara a cara sin echarnos para detrás. Dos cuerpos perdidos sin traje, virando hacia lo salvaje, ansiando libertad y locura a la luz más oscura que la Tierra nos pueda dar. Un ojo por ojo preciso e indeciso que atisba sueños de esos para los que no hace falta dormir para sentir. El Cielo fue dado por ganado, el verdadero Tiempo ya había comenzado. 

El instinto depredador parecía no haber fraguado, nacimos para ser devorados pero habríamos logrado mantenernos unidos bajo Leyes naturales; dentro de la libertad no disponemos de facultad para superar nuestra condición de mortal, atados de pies y manos y revocados hacia un Destino conceptual que va más allá de lo que queremos y tenemos. 

Siento que tengo la fuerza y la entereza de caminar hacia el mañana, que mis ganas se comen las opciones y debilitan las armas del hacer, el poder se convierte en querer y no en hacer, y tan siquiera sé cómo actuar. Ya es clara la intención, me sobraron los motivos. Mas qué hago si no puedo, si estoy atado y quiero morder, cuando los relojes están marcando las diez y mi cabeza nunca piensa en volver al vacío de volver a nacer para desear saber lo que no debería saber jamás.


25 de febrero de 2013

Sin parar

Vamos tú y yo a donde está brillando el Sol, 
que está muy lejos y nada nos molestará, 
y te lo digo de verdad. 

La vida que te pido te la regalo de mi, 
y tienes hasta para elegir. 
Palomas negras habrá pero 
con un poco de bondad de blanco las conseguiremos pintar. 

Manejando la marea y el aire, 
fugaz, que no sabe ni se siente, 
pero juega a que no tengamos que pisar el suelo, 
pues no quiere que miremos atrás. 

Y sin escondernos, 
más bien lo usual, 
caminar, dar un paseo y que nos de igual lo que digan con su mirar.

Nada ni nadie nos hará frenar... 

20 de febrero de 2013

Sobre tierra


Siempre nos entendimos saltando. Yo estaba más lejos del suelo y tu más lejos de tu cielo. Sin normas, sin leyes, todo en juego mediante un cruce de pequeños dedos enredándose entre aire y nube. Nadie sabría nuestro secreto, nadie querría saberlo, ellos viven con los zapatos en este maldito suelo. Soñar nos sería real y volar quedaba en imposible en nuestro particular mundo libre y lleno de profecías que carecían de medición o calibre. Pero todo parece diferente, ya no hay nadie que nos encuentre. Y ahora ya no hay nube ni aire ni fuerza que nos lleve, estamos solos ante la tierra más yerma, más dura, pero entiende que debas saber la salida: 
Salta como antes, porque eres fuerte y libre, porque es capaz de detenerte. El tiempo se detiene con tu mirada, esa que sabes poner cuando las cosas no pintan bien y cuando quieres conseguir algo.
Salta porque saltando volamos un par de segundos destino "El Cielo", donde no estar en el ojo del huracán es lo lógico y lo menos importante. Soñar no es vida, pero la hace más fácil. 
Salta y vive, porque el tiempo corre y no lento, porque todos podemos aunque no ganemos, porque cada día que te recuerdo sé que merece la pena saltar y buscarte, porque es sencillo vivir sin saber y difícil sabiendo que no hay otra forma de vivir que saltando. 
Salta porque quien la persigue la consigue. Salta y me iré contigo donde quieras; podremos elegir a dónde, nada ni nadie nos podrá detener. Pero solamente podré ir si me enseñas esa sonrisa con la que consigues hasta lo imposible, si me enseñas a dedicar un guiño a los recuerdos, si me enseñas a hacer esperar a lo malo, si me enseñas a saltar como lo hacías. 

La belleza de este mundo

 Supongo que podría estar bastante enfadado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la contemplase toda a la vez y me abruma. Mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar... Pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella, y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida.

 No tienen ni idea de lo que les estoy hablando, seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán.

American Beauty (1999). 

18 de febrero de 2013

Prosa loca


Hace tiempo que aprendí a no hacer caso a las normas, a retar a lo antiguo e invitar a lo nuevo, a aquello que consideran como malo y que para mí es todo un reto, reto a acabar. Como la miel en los labios de un perro, como el agua cuando hay sed, como el viento en verano. Tan sabroso, tan jugoso... Todo un juego de sensaciones hermosas y profundas, eso sentí. Una luz se encendía al inicio, y se apagaba con la humedad de nuestros cuerpos, secos una vez más.
Me dijeron que no lo hiciera, que no fuera detrás del Diablo, pero no lo pude evitar, en tu calor me hallo mejor que en cualquier otro sano rincón. Despacio, tan despacio me hacías volar tan alto que no hubiera imaginado que nunca más te volvería a tener entre mis brazos. En el Pecado me hallo, qué hay de malo en ello, ya tiré la piedra, pero no esconderé mi mano. Camino y te digo que no sé a dónde, que yo nací sin frenos y esto parece no tener fin. El aire envicia la ciudad y yo te sonrío, no es más que amor. Sólo y nada más que eso.
O más que eso. 

17 de febrero de 2013

Que lo que cambie el mundo no sea un antes y un después


 Mientras juego con la noche se oye un reproche que se acerca, que se esconde, y no sé a dónde, pero siento que es lo mejor para mí. Porque no creo que sumirme en las sombras esté bien, con los ojos cerrados se ven muchas cosas que usando los ojos no se ven. Como caballos desbocados, estábamos programados para volar sin alas hacia la humilde libertad. 

 De aquí a allá sólo puedo ver mis huellas caminar. La luna y los astros se ocultan, apenas se iluminan. La noche está clara y mi mente aun más, pero quiere descansar. Tengo miedo de no poder llegar al final del sendero, que mis huellas dejen de alumbrarme, de mostrarme mi pasado y mi futuro y ver que no estás. 

 Noto la lluvia caer sobre mis pasos, los de siempre, ni más ni menos. Unos se marcan bien sobre la tierra, o la nieve, o el césped. Otros van desapareciendo, presas del frío o del olvido. Mi nombre, mis apellidos, ni siquiera sé hasta dónde he ido para acercarme hasta ese lugar eterno del que no me he podido hasta hoy desligar. Mil experiencias guardadas en una gota de lágrima, o de rocío... Ya no distingo el dulce del salado. Las promesas y las dudas, todas fueron en el mismo sorbo.

 Me encuentro perdido, porque no encuentro el rumbo, porque no lo he marcado, porque sólo quiero huir de este mi vacío. Quiero descansar, pero no recuerdo nada. No puedo retroceder, deseo seguir. Ya no me queda tiempo, he de decidir. Quiero y no puedo, ya la vida y el tiempo me descubren, y creo que aunque duela, tengo que andar y caminar, llorando pero evolucionando. Un nuevo loco ha llegado a su meta y todos los demás quedarán esperando a mi llegada mientras el tedio y el tiempo hagan de su desgana una vida con fin mal aprovechada.