27 de diciembre de 2013

El destino es sólo un círculo

Parece que el frío viene para quedarse y no ha pedido permiso. Y a veces llora y mucho porque sabe que ha hecho mal. Llora y resopla sobre los pocos humos que encienden su memoria ya fragmentada. Y repartido por todos los lados del globo terráqueo, crea hielo donde el calor ha perdido la batalla. 

Es igual que mañana sea gris y hoy parezca añil, hasta que la fragua quede apagada por el rocío de la madrugada, nada de esa dirección donde los círculos son líneas opuestas que no se quieren ver. Las líneas que huyen de donde hace calor y no se encuentran desde que se encontraron. No se miran porque se han helado, pero siguen avanzando hasta que la vida y la física les detiene en el mismo sitio donde estaban virando. Donde la casualidad había sido encontrada porque no respondía a su nombre porque jamás hubiera pensado que romper el destino era tan divertido. 

Fue aquí donde las líneas comprendieron que sólo habían estado girando para, una vez extasiados por el aire nevado, verse en un círculo de casualidades que nunca empezaron porque estaban tirando para el mismo lado. 

22 de diciembre de 2013

Ungüento

Y cuando todo parece oscurecer lo más profundo de tu ser, algo de repente reacciona, se acciona, hace que todo lo que hasta ahora creías conocer cambie y nos cambie a todos. 

Hace que todo lo que dolía sólo huela a un color más brillante. Como si el aire que respiras solucionase cada uno de los problemas que no te permiten soñar; como si, en definitiva, soñaras conque el aire desaparezca y de una calada resida dentro de ti. Para después ir a parar donde las sonrisas son gratis, donde el Mundo valora la bondad de verdad, donde cada vez las cosas cambian por una razón mejor, y donde el más mayor tiene que aprender del menor. 

Es vital que la magia no deje atrás aquellos pensamientos que definen un paso de otro cualquiera. Te darás cuenta de que es genial virar la dirección y dejarse sorprender por un sendero un poco más lento, que te haga disfrutar de cualquier elección sin temer al mismo miedo y sin que jamás sea un color más que ni brilla ni deja de brillar. 

Para un contento, para el que escucha aunque esté lejos, y porque todos vosotros algún día formen parte de un nosotros. Escucha; corre, y nunca tengas miedo de herirte en un aprieto. La esperanza, panacea, será tu ungüento. 

16 de diciembre de 2013

La costumbre te ha hecho así

Te miras y solamente por sus reflejos en cualquier lugar. Eres la víctima que va a actuar, con ventaja en una venganza un tanto imperfecta. Con un par de giros en la vida, con varios dientes partidos de tantos golpes, con todas las cartas escondidas. Eres nada más que el perdedor jugando de farol. Y lo que queda no es más que una simple lección de aprehendido dolor, porque, y lo sabes, esto no es cosa de uno... Ni de dos.

Y ahí estás, como siempre, con tu sonrisa falsa, haciendo creer a la gente que vives en un mundo perfecto. Y crees que es lo mejor que puedes hacer... Pero, amigo mío, la vida reserva sus mejores ases para aquellos que están dispuestos a explorar todos sus muros, a respirar todos sus aires... a vivir. Y ahí estaré yo, y ahí estarás tu... mientras caemos en la rutina de aquellos que no conocen la libertad.

11 de diciembre de 2013

Dentro de mí

Te abro mi corazón a lo que ha quedado. No es mucho, ya lo sé, pero me da igual. Es lo que hay, y no pienso dar de más. Ya no queda, ya es sólo para mí aquello que tiene, jamás me robarán lo que hay dentro de mí. Me duele, se fue y aún me duele, lo reconozco, y sé que esto me hace más débil en su juego, pero yo tiro la toalla. Ya no juego, no quiero, y como no quiero no le quiero y pienso quererle. Es perder el tiempo en darme de bruces con la realidad madura del que vuela más allá de donde puede volar. 

Estoy reventado, que no agotado, y quiero soñar real. Y escapar, como tantas y tantas personas de aquí, de allá, de nuestra historia y la que estará a punto de empezar cuando acabe de escribir. Quiero correr y no verte jamás, y sólo temo la mala suerte que siempre me acompaña y puede condenar mi huida en un encuentro sin igual. Donde tú esperes todo lo que obtienes de mí y yo me deba al instinto más firme de cruzar la calle sin cruzar la mirada. Así es como uno se define, por sus acciones, por el tiempo y la dedicación que dedica a lo que le hace único. Y por ti yo ya no soy ellos, porque no quiero porque no puedo, y lo verás como te mirarás al espejo y no te verás. Ni a mí tampoco, ya no.

Es ya sólo un recuerdo todo aquello, es el mago que vino a regenerar el vacío que sólo ocupa espacio, arrinconado para que no siga haciendo más daño. Le di mi mano, y por aquél que me trate como tu nunca me has tratado sigo construyendo los pedazos que este corazón se ha quedado y por ellos te extraño. 

9 de diciembre de 2013

Siempre a expensas

Cada día y cada vez pesan más los párpados, se desgastan con los años, con el aguasalada de cada mirada que quedó por el camino del olvido, por un destino no ya tan definido. El tiempo, del hombre un fiel enemigo, de la locura el mejor de los inventos. El rey más legítimo, el más lejano, el que ordena sin ser ordenado, el que esclaviza a la razón del ser humano. El que es capaz de hacer otoño en la habitación, el que produce cicatrices y miedos, consuelos y frío. Aquí la diferencia al momento en que se acaricia a fuego lento, hasta que la piel se estremece y se aleja del hielo, y arrastra lo eterno a una fantasía que hace del momento un sueño cumplido. Cae por el salto más precipitado hasta el aliento de un ya muerto recuerdo de lo que pasó a ser tiempo. Y ahora es cuando la pena hace gala, cuando los párpados volvieron a cerrarse, cuando te ven y ya no eres el mejor, tan sólo el fantasma que arde en sus propios fuegos fatuos presa de cada vez que te limpiaron cuando sólo te estaban ensuciando. Por tan sólo una sonrisa haz que merezca la pena; sigue tus sueños, sigue tras ellos, y que la calma sea en el tiempo la que dirija. Dile al momento que es tiempo de empezar de nuevo. Aprovéchalo, conduce con él, la carretera está vacía y tu cabeza llena de vida...

6 de diciembre de 2013

Hasta que la rabia nos separe

Ya nada queda. La pasión se transformó en mucho dolor, y el destino nos hizo fieles enemigos. Ya hace tiempo que no te veo, que sólo miro a aquél que un día vino y se quedó conmigo para después marcharse poniendo un punto y aparte. "Hasta que la muerte os separe", y bien que aprendimos que se puede morir de muchos tipos. Se puede vivir muriendo, destrozando y destronando todos los sentimientos que aunados hacían de nuestro camino un sendero lleno de cristales rotos. 

Me encantaría poder decir que el miedo hizo del tedio un aliado, pero lo cierto es que el tiempo les dio la razón a los que con maldad serían visionarios de cada uno de nuestros pasos. Es que tu y yo ya no somos tu y yo, no hay nada que nos una y más de una razón para alejarnos. Para reunirnos con un pasado que apenas parece haberse marchado y que ahora nos recuerda el tiempo que hace que no disfrutamos de nuestra compañía. Eternos dependientes que se enfrentan como el odio y el amor, jamás volverían y dirían que algo es para siempre. Se llama lección... Se llama amor; la rabia al por mayor.