30 de mayo de 2013

Nunca más

A veces se me olvida que todo pasó de verdad, que no es sólo un sueño hecho pesadilla, que todo ha pasado en realidad sin apenas creerme su final. Ni su inicio tampoco. Ya es mucho tiempo dejado atrás, mucho camino andado y por andar, con tu recuerdo sin rostro ni voz ni voto diciéndome al oído aquello que me ponía tan loco, caminando por las mismas calles de Madrid, esas que tú hiciste especial cuando las miro y las dejo atrás. 

Ni siquiera soy capaz de imaginarte sin soltar alguna que otra lágrima, es el dolor de haber querido ciegamente y sin miedo, y la decepción de haber perdido todo, todo se desvaneció entre los dedos y caía al fuego que avivábamos con tanto amor, se echaba a perder y me quemaba la piel. Tu recuerdo es aquí dentro de mí incomparable, siempre aquí te espera porque siente que aún no es demasiado tarde, aunque sepa que se fue y ya no vuelve.

"Tú y yo, no hay nada mejor", así decía nuestra canción, y a día de hoy aquí estoy escuchando cómo me desgarra el corazón la promesa y la ilusión, como si volviera en el tiempo y pudiera decirte una y otra vez lo mucho que te quiero. Bien eres pasado y yo ahora vivo en el futuro, ya no hay hueco para ti salvo en los sueños, donde te disculpas de tus besos y me dices "lo siento", y yo, una vez más, sonrío y sigo sintiendo. 

Sé que tuvimos que decirnos adiós, con odio o con el corazón, no había manera de estar juntos tú y yo sin producirnos dolor. Ahora somos dos extraños que apenas saben el uno del otro. Fue el mismo camino pero con distinto destino. Ahora te digo, amigo, que siempre te querré pero nunca más volveré. 

26 de mayo de 2013

Domingo

Tirado ahí todo el día, las horas pasan y parece que sirven de guía, suena "tic tac", todo aquello sólo aumentaría la pereza y haría decrecer la alegría. Domingo, viendo como llega de todo menos los momentos serios, cuando decir adiós a todos los vicios para empezar de nuevo a caer, lunes, por el precipicio. Decidiendo no repetir lo que se prefiere como olvidado, empezando de cero, rectificando lo que en tu vida no quieres de nuevo. 

Tardes donde la única opción es la emoción, donde en el único lugar que estás es fuera de ti, no poder parar de imaginar para no hundir la sonrisa en un vaso vacío de agua donde sólo queda la sal, dulce y amarga, que dio fuerza a lo que sólo fue un poco de esa sustancia, limpia y clara. 

Imagina la fiesta, toda la magia que pudiera venir de la resaca, que del sábado ataca. Domingo, de ausencia y brillo, apenas sin darte cuenta comienzas a sentirlo pero ya es tarde, ya se ha ido. 

Lo aburrido también deja entrever un camino, tu destino también se escribe de lunes a domingo. Hola a la razón, adiós al reloj que marca el tiempo de un domingo mucho mejor. Lo último, lo que cierra el ciclo, no lo has visto, la batalla antes de la calma de sangre ríe y riesgo contado de lo que es y lo que parece, viendo la playa y la montaña pasar, mientras las fronteras vuelan y las mañanas no son frías. 

De resurrección al santo Dios, de Ramos de amor, de mensajes volados, de sueños desequilibrados. De camas olvidadas y que hoy vuelven a ser parte de tu mente, de corazón roto por el dolor, de este a oeste, domingo sin vista y con sentimiento, el secreto del sillón que te aguarda y no te pide nada, de ti no se olvida y sin que nada te pida aguarda siete de seis días para ver lo que ves. Su viaje es tu viaje desatendido, su momento de cariños robados, de tiempo secundado con la mirada aburrida que espera la mañana que le devuelva la vida y le siga contigo, día a día, hasta llegar el domingo.

23 de mayo de 2013

Más que esto

Me gustas cuando te despistas, cuando te giras hacia mí. Admito que sueño contigo, con tus gracias y con tu cuerpo. Te extraño y te siento siempre. Toco el Cielo cuando sólo he comenzado a mirarte. Te rechazo cuando quiero decir "no te vayas". Te pido un par de sonrisas al día y siento que mi alma se va con ellas. Compartimos una misma piel, sensitiva y sensual. Sólo somos un par de cuerpos que disfrutan de la misma energía. Me hipnotizas con cada paso, me llevas oculto en tu espalda. Me siento atraído a ti cual imán a su nevera. Creo en ti, no creo en Dios. Contigo, calor en invierno y en verano. Todo un juego con un sólo ganador, el que más logre sonreír a destiempo. Mis cinco sentidos se quedan contigo cuando me despido de aquel momento que por desgracia nunca se convierte en eterno; un pequeño salto para el Hombre fue verte desde la ventana esperando, silbando. La cordura yo, la locura tú. Esto es lo que queda, el zumo de la naranja completa, por fin vacío el vaso, a traguitos rasos. 

Y lo mejor, sin duda, es que no me engaño: no me gustas, ni te quiero ni me sorprendes. No señor, nada de eso. 


Se deja de querer

Se deja de querer, y no se sabe
por qué se deja de querer.

Es como abrir la mano y encontrarla vacía,
y no saber, de pronto, qué cosa se nos fue.

Se deja de querer, y es como un río
cuya corriente fresca ya no calma la sed;
como andar en otoño sobre las hojas secas
y pisar la hoja verde que no debió caer.

Se deja de querer, y es como el ciego
que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren;
o como quien despierta recordando un camino,
pero ya sólo sabe que regresó por él.

Se deja de querer como quien deja
de andar por una calle, sin razón, sin saber;
y es hallar un diamante brillando en el rocío,
y que, al recogerlo, se evapore también.

Se deja de querer, y es como un viaje
destinado a la sombra, sin seguir ni volver;
y es cortar una rosa para adornar la mesa,
y que el viento deshoje la flor en el mantel.

Se deja de querer, y es como un niño
que ve cómo naufragan sus barcos de papel;
o escribir en la arena la fecha de mañana
y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.

Se deja de querer, y es como un libro
que, aún abierto hoja a hoja, quedó a medio leer;
y es como la sortija que se quitó del dedo,
y sólo así supimos que se marcó en la piel.

Se deja de querer y no se sabe
por qué se deja de querer...

Recitada por Rafael Turia en el programa "Tú sí que vales" de Mediaset (Telecinco), adaptación del poema del literato José Ángel Buesa.

19 de mayo de 2013

Gracias

Doy las gracias a la vida por hacer de mi un pequeño aprendiz que sólo entiende de sentir y que pudo por fin entender algo más que eso. Dejarse llevar suena demasiado bien, pero siempre corrí por buscar lo que ya tenía, amor y corazón, qué hay más que eso, y vi que lo de otros no era lo que yo tenía en mí, yo mismo portaba ello, un amor y un corazón destinados a aprender a amarme aunque no lo hiciera nadie. 

Doy las gracias a los que me hundieron en lo más profundo. Aprendí de ellos que lo que no te mata te hace más fuerte, y también aprendí a saber lo que es estar mal para poder estar bien. Que lo que ahora brilla antes tuvo que estar sucio. 

Doy las gracias a los que me crearon, me vinieron y me llevaron, me pusieron en lo más alto y apenas pude verlo hasta que no caí en picado. Por los que me enseñaron a hablar, a soñar y a sonreír, por nacer donde he nacido, de todos es sabido, he aprendido a mirar al miedo desde cerca y desde lejos. Aquí os tengo y por vosotros sigo adelante. 

Doy las gracias a todos aquellos que de mi se rieron, los que nunca creyeron en mis sesgos, en los que destruyeron mi ego para poder construir uno más nuevo, uno que hiciera de mi, con la madurez necesaria, esa persona orgullosa y viva, muy cercano al ser que yo quiero, recordando el pasado, eligiendo mi futuro. 

Doy las gracias a los que entraron y a los que salieron, a los que de mi vida ya se fueron, no obstante dejaron su presencia cuando eligieron su ausencia, y nunca les olvido. Ya ni caras, ni nombres, ni voces apenas logro oír, ni tan siquiera el ruido de su caminar, en el recuerdo ya sólo quedan los buenos momentos que me dieron y la lección aprendida, aquí de nuevo reproducida. Porque hicisteis de mi un ser mucho más fuerte y capaz de entenderse, de comprender la vida independiente de quererse a uno mismo más que al prójimo, de esperar lo que sólo me puedan dar, fui fuerte y capaz de quererme y por ello ahora puedo seguir sin miedo a nadie. 

Te doy las gracias a ti, porque supiste entenderme, pudiste darme lo que nadie más pudo hacer por mi, sin apenas sacarme una lágrima, entendiendo de mi lo que los demás sólo podían escuchar. Las gracias merecidas por dejarme partido en dos, la disciplina del dolor, me obligaste a recomponerme por entero, apartaste de mí demasiados sueños y miedos, de niño a caballero, que la tregua trajo mi propia guerra en los días venideros a tu marcha, lucharé cual guerrero porque nadie elija lo que quiero, todo un Mundo entero dispuesto a tomar terreno al agua y al fuego, a la soledad oculta, al guardián de mis secretos que sólo toma forma cuando le lloro cada noche a la almohada, descansa, que aguarda cada uno de mis desvelos. 

Añicos en el suelo y la posibilidad de sonreír mientras vuelo, ¿qué hay de ello sin haber podido aprender todo esto?

16 de mayo de 2013

Eco de una voz lejana

Qué del otoño sin su lluvia de noches enteras, de Luna Llena, de apagar todas las velas y de soñar, muy lejos, lejos de aquí. De aquí a allí, no poder parar de seguir el camino sin trazar, buscando el no encontrarse nada del pasado, de allí a aquí ya no hay nada más que ganar, un duelo lobo contra agua, el algodón y el Sol, tus labios y mis besos, sabes que perderás. 

De ahí a allá al eco oirás, una voz por mucho tiempo dormida ahora quiere llegar, atravesarte el tiempo entre dientes, sintiendo el corazón latir, te hará arder, es algo más. Mucho más, es un secreto, la voz del mar y del viento destrozan tus truncados sueños, el dolor vino con el eco del viento, nada podrá detener lo que está aun por ver, ni la tierra ni el fuego, serás el dueño del juego.

Y podrás soñar todo lo que deseas, nada podrá decir que pediste demasiado, no habrá nada que te ate el cuello, nada hará de tus acciones un desliz, naciste para ser bello y feliz. Natural como ese mar y el eco que de él saldrá si no empiezas a escuchar lo que con cariño te dice, eres todo tuyo y de nadie más. No te hace falta llorar, salado y dulce como el agua de un río que parará a tu destino, el que te marca por donde andar. 

Grita, el eco te protegerá, aunque nadie escuche, lejana la voz y tan cerca el corazón, su sangre tiñe el color del cielo tardío tras la madrugada del sueño, y vendrá su color a tapar todo el dolor. Por fin sonreirás, "así soy yo, de los animales el mejor, el más dócil amante y el más malvado de cada uno de tus planes".  La lluvia guarda nuestro secreto...

15 de mayo de 2013

Siempre a salvo

Dile al momento que es tiempo de empezar de nuevo. Aprovéchalo, conduce con él, la carretera está vacía y tu cabeza llena de vida. Coge papel, limpia de tus mejillas lo que ya no sirve, el agua está mejor en el calmado mar de cristal. Rómpelo y mírate de una vez, eres real, y puedes con todo y más. Brillante por dentro y por fuera, tan bello y tan natural, qué desprecio puedes hacer a lo que te hace volar si tan sencillo es cerrar los ojos y dejarse llevar. Un lienzo en blanco, nada todavía y mucho espacio para pintar lo que quieras ser, sin un fin y con muchas opciones, no olvides que querer es poder, y poder es crecer como persona, cabeza loca. 

Dile al tiempo que éste es tu sueño: poder volar sin aterrizar, cruzar de punta a punta el mar, no dejar de soñar, siempre a salvo de no despertar, siempre con algo que no acabe y acabe solamente de empezar. Mírate y mírala, acaba de empezar, te espera, te mira, es tu libertad, ansiosa de que mires en el espejo todo aquello que no lograste ver anteayer. Que el pasado es sólo un día malo, dile adiós. Por fin, despierta...

Y ahora comienza tu vida.

13 de mayo de 2013

Cuerpo a Cuerpo

Cara a cara y Cuerpo a cuerpo, de tus caricias hago un lienzo, de la Luna todo un cuento y de las estrellas, del Firmamento, puedo mirarte desde dentro. Qué locura todo esto, me haces arder en sueños y vivir ardiendo. De mis ojos sale fuego cada vez que te veo.

Presa del frío si no te tengo, y del miedo yo te miro. Mil olas no detendrían nuestras miradas, tan cruzadas, melancolía aclarada con agua del viento sombrío. Con la calma verás que todo ha sido un sueño que fue real, todo tiene fecha de caducidad, de la vida qué se puede esperar. Sentía sentir, quería creer en ti, tú y yo unidos bajo el lema "todo vale menos el dolor".

El latido enloquecido se ha ido contigo, pero suficientemente vivo aquí sigo, esperando a la Luna, que baje y me diga qué ha hecho con lo que le dije, la deuda sentí brotar de su luz, de billete al cielo, para mi será un infierno sin tu dulce y agria compañía. Para ti lo que quedó de mi, lo que te llevaste sin querer queriendo, sonriendo y riendo, mi recuerdo para ti.

Yo te miro y muero de frío una vez más, qué locura aparecer sin disfraz ni coraza, esta vida tiene poco jugo y demasiadas trazas, es lo mío la cordura de querer besar lo que no tiene labios ni desea soñarlos, lo mío es mirarte y morir de frío si hace falta, esos ojos de hielo pueden recorrer todo mi cuerpo y no dar nada más que calor a un cuerpo derretido por otro cuerpo de ensueño. 

Y de las vueltas que da la vida seguía viva la esperanza de verte una vez más con esa sonrisa que me daba la vida, atisbando el frío hielo seco del viento mojando cada vértice de mi escaso cuerpo demente en busca de una palabra inteligente que diera la palabra clave para que volvieras a nacer.