30 de septiembre de 2013

Lagunas y otras fugacidades

¿ Cuándo aprenderás que de los sueños vivo y que en ellos renazco ? Si bien una estrella me confirmó que uno de mis deseos se cumplirá pronto aun no especificando cuál de ellos. Y pensé en ti  y también en lo que queda por vivir, pero me resultó difícil de creer. Mas aunque la cuestión quede en entredicho, voy a meditar cada aspecto diurno como nocturno e intentaré no implicarme mucho en el caso. 

Hay algo que nació, está naciendo, y nacerá. Algo imperceptible para quienes nunca entenderán la pasión más oculta de la vida. Aquella que es incontrolable y palpable por todos los sentidos. Aquella que aunque no se quiera, siempre nos cautivará en sigilo hasta invadir cada rincón de nuestra alma. Una idea que es eterna, permanece en el ser por siempre... Y roza a todos sin excepción.

Crecerá la duda y la calma, marchita, se dispone a recibir con gozo el calorífico tacto de un invierno en cama. Acompañado por la nada, la mirada salvaje de esta noche me protege y cada vez que arde el fuego se quema la mañana, recelando no volver a su lugar predilecto. Una vez calló la estrella, supe que no he de pensar más, pues el tiempo todo lo dirá.

29 de septiembre de 2013

Nunca jamás

La cosa está en intuir que el Mundo no se acabará mañana, aunque tengamos la certeza de que hoy se nos vuela el tiempo que nunca volverá. Imaginar que mañana saltaré al mismo charco que hoy salpicó los zapatos que jamás llevaré. Dejar de color lo que en blanco y negro sentía y atar una cadena de oro o plata en las muñecas. Y qué dulce el brillo que produce el corazón que pierde las formas, que nos corteja y nos embelesa, se lleva de nuestro tiempo un bonito recuerdo que quizás alguien recuerde en un álbum de ensueño. Y quizás alguien lo habrá conseguido cuando el corazón no siga palpitando dentro de su jaula humana. 

Este debería ser el inicio de una gran aventura y no el comienzo de un triste relato, que comienza con la caída de una pequeña gota al suelo, atrapada por la gravedad que te aferra y te ata a la realidad. La lágrima que decidió cambiar el momento más bello por el recuerdo de un dolor sin precedentes y que ahora podría ahogarte. Decidiera crecer en el vacío que en el interior de su cuerpo prácticamente inerte quedó, a distancia del ladrón. Se llevó con él todo lo que le rodeó, sin piedad arrancó de su pecho lo que perteneció o creyó suyo. Y ahí le dejó, tan solo como le conoció. Caído como la lágrima que jamás debió mirarse delante de un espejo, jamás debió soñar con un sueño que nunca tendría cabida en el Mundo en que vivimos. El ladrón le dejó una flor, se llevó todo su amor. Lo que un día le dio por fin se lo llevaba y le dio las gracias con una rosa blanca que fue lo que él le robó. Y así, poco a poco, cada uno volvió al lugar donde perteneció. Nunca jamás despertará y dejará de llorar, pero cuando despierte verá que nada sucedió. Que su vacío no tiene justificación y la vida le había devuelto lo que hacía perdido. Había vuelto a mirar su propio interior, había vuelto a amar a lo posible sin apenas derramar agua con sal sobre sus ojos claros. El espejo que tanto le hurtó hoy sería el juez de este crimen suicida. Y ni el tiempo ni el Mundo que soñaba podrían destrozar lo que le hicieron ser tan especial en vida. Allá donde esté ahora, tendrá su lugar para pensar en lo bonito que es gritar y sin complejos vivir.

27 de septiembre de 2013

Testigos de que el tiempo existe

Dale la mano a quien no pide a cambio, y a cambio recibe menos de lo que das para siempre ganar. Nunca venció el que mejor sabía, sino quien consiguió que la suerte y el verte dieran frutos. Es un camino difícil y prohibido, el juego no es siempre para dos pero así es mucho más fácil sobrevivir. 

Las dos caras del Sol, soledad es el corazón de este motor, y las gentes hacen de un ser inerte algo prácticamente vital. Es el aire el que te hace volar, es él el que te calienta y te enfría, el que provoca en tu cuerpo el crecimiento de tu alma. Es como dejarse llevar, es esperar a cambio de nada y recibir lo que provocas. Sólo quiero ir más allá. 

La frontera entre la vida y la mentira no puede ir a por ti, no hay que perder nada porque nada es lo que tienes y lo que te hace ser todo tú. Celebra soñar real, es posible que si lo deseas de verdad nunca tengas que despertar. Es como volver a empezar sin tener que pedir perdón, sin que haga falta curarse ni cicatrizar el dolor. 

Las armas del poder apuntan hoy a la belleza de este tiempo, a las flores que crecen sin violencia y un poquito de agua. Cada bala atravesaría la donosura de un abrazo, la dulzura del viento cuando te roza por fuera y por dentro. Testigo de generación tras generación, sin la belleza qué quedará de la tradición. Por la rabia y el rencor, por ellos se construyen las armas del dolor y con ellas se inicia lo que ahora llamar amor, aunque para mí únicamente es traición. 

La lluvia ya no será quien nos traiga frescor, despreciarás el crepúsculo que hacía de una noche de pasión la mejor noche para soñar despiertos. Oirás tan lejos al mar gritar que las olas acabarán por llorar, se quedan solas mirando a la rabia del ser humano mientras destrozamos lo que la tierra recibió de su amado. Y la soledad humana quedará aún más latente, la melancolía en esa Luna que nunca les devolvería la mirada.

Se destruyen hoy la belleza y las armas de la destrucción se llevan con ella el motor y la acción. El fuego ya no quema el hielo, el hielo se derrite por un par de besos que le hagan entrar en calor, la vida ya no crea sin ton ni son, la vida se queda sola y sin emoción. 

22 de septiembre de 2013

El Mundo en un café

Podríamos hablar de tomarnos un café y charlar, pero sé que sería perder el tiempo. Podría hasta pararme a pensar en lo cierto y así no tener nunca el miedo de perseguir mis sueños. La verdad es que necesito demostrarme que cada día soy un poco más fuerte, que al menos el intento y el tiempo me dan lo que pido, o qué sentido, si no, tiene vivir. Porque dicen que la vida es maravillosa, que sólo hace falta encontrar el motivo que te motive a existir, a ir siempre con la cabeza en alto viendo cómo el Mundo se derrite por algo tan ínfimo que apenas se ve desde lo más alto. Por eso no me gusta perder el tiempo en querer, yo también sé lo que es ser persona y nunca estamos por estar, ni nunca queremos por querer. No es un dicho, es una Ley. Y la verdad que me disgusta y me alegra a partes iguales. Es como si la vida te explicara que siempre hay que andarse con pies pesados, nos indica que no hay que andar por caminos mal trazados. Pero siempre queda la duda de por dónde poder avanzar, terminar, o empezar.

Y es así como siento que avanzan los días hacia un destino no del todo claro. Donde no encuentro la causa que genere el efecto, así lo pienso cada día cuando me calzo, me siento y veo todo lo que aparece por mi mente. Ni tan siquiera entiendo cómo lo hemos hecho tan bien habiéndolo hecho tan mal antaño. Es como el caballero que le da un caramelo a un niño y otro caballero le agrede, sólo que la humanidad es sólo una. Una con un cuerpo desigual y mal formado que destruye lo que crea y valora lo que no tiene, despreciando lo que le compone. Un cuerpo integrado por los mejores órganos, capaz de volar si lo desea pero incapaz de luchar contra sí mismo. Y es así como todas las mañanas acabo por sonreír para no llorar. Es un tesoro convertido en oro para mí. Es un cuento nacido para despertar y no acostar a los reyes de este planeta. Es todo un dormir que parece real. 

Por eso y por muchas más cosas sigo adelante sin hacer cuenta de todo ello. Sigo pensando, adentrándome en el corazón que nutre este cuerpo inútil en busca de respuestas con forma de ovación, que están y nunca se verán, que desaparecen como aparecen surgidas de la nada y a la vez todo. Y lloraré cuando se me acabe el tiempo y aún me encuentre a medio camino. Es quizá como entiendo que el tiempo nos limita a conocer lo que creemos que existe y no es así, y por ello entiendo mi condena cautivada por unos números que lo rigen menos mi corazón, y es así como me hallo perdido en un cuerpo abandonado, que apenas controla su tiempo y entiende su entorno, en busca de desaparecer por hacer real lo que sólo nos quiere enterrar. 

15 de septiembre de 2013

Ley Humana

Triste es sentarse cada mañana frente a la ventana esperando que sople un poco de viento para despertarse con mejor cara. Tomar un sorbo al café servido en un ridículo plato que de poco nos sirve, fumar por fumar y creer que nos relaja. Aprendamos de los que salen por la tele y dicen que son pobres, insanos. Jamás habré visto sonreír a alguien con tanto empeño. Y jamás podría ver a alguien de mi Mundo sonreír así con todas las opciones de las que disponemos. Ni tan siquiera cuando lo hacemos es real. Es como aparcar la mirada en algo que nos encanta pero que nunca podremos tener. Es la realidad. Es el deseo del ser humano a tener más y más, y cuanto más tenga más despreciará lo que tiene. 

Nunca antes podría haber expresado lo decepcionado que me encuentro con mi especie. Es la historia que nos define, es el beso que nunca llega, es la muerte que se lleva cada día millones de personas mientras un niño fantasea con su primer peluche. Es saber que estamos aquí y no poder hacer nada de lo que queremos lograr, la lacra que nos arrastra a no querer ver a ese niño que sonríe a la cámara pero esconde un deseo de entender qué tiene delante. Y el café se ahogaría en el agua, el cigarro se apaga dentro de nuestros pulmones, y cada día buscarás una excusa nueva para alejarte del colchón que tanto te protege cuando estás cansado. Ya no queda aliento que sostenga este argumento, el egoísmo impera en este Mundo imprevisto y alejado de poder padecer algún tipo de sentimiento cuando lo que de verdad importa entra en cuestionamiento, cuando se permite que se derrame una lágrima para producir una sonrisa.  

Quedarán ocultas las fuerzas del que algún día pensó tal, olvidado y posiblemente solo en vida, repudiado y tachado como algo raro. Quedará su recuerdo distorsionado y contado con manos que ni siquiera tocaron lo que él pudo sentir. Y se irá disgustado con el Mundo que le vio nacer y le hizo morir, sabiendo que para que se dé el cambio hace falta algo más que un café a destiempo. Las hojas soplan y es éste viento el que hoy te ha empujado en la ventana, que al alba le ha contado que el café y el cigarro hoy nos ha dado la esperanza de soñar que un día el amor se convierta en Ley Humana.

6 de septiembre de 2013

Transgresión

Hay nombres mejores que otros nombres y por la Gracia divina nos destruyen, nos desconocen y las armas, nuestra unión, quedan obsoletas y fallecidas por muerte súbita. Y mientras espera el día donde pueda mirar a la vida sonreírle como tanto le prometían, cada mañana veía cómo los brazos de otros se llenaban con lo que a él le pertenecía. 

Día tras día veía cómo desaparecían los sueños que en el suelo le sostenían y las lágrimas hacían un mar para perderse entre ilusos e injustos. Últimamente esto parecía una película de Kubrick, la esperanza era lo único que tenía y poco a poco se le iba ignorando las oportunidades que la vida le ofrecía para volver a ella. Sin más, reaparecía de nuevo luchando por una batalla sin máscara ni rival ni guía en busca de una victoria contra su propia cobardía. 

Sólo podía mirar mientras los demás querían que cobrara el juicio que innato le pertenecía. A Dios le digo que ese indigno sin su ayuda sería un esclavo por su falta de rebeldía con las armas que un día le dieron probablemente para revolverse contra el Cielo. 

Aleluya, por fin uno que cae en lo que Dios decía; no eres menos por no ser lo que quieren ellos, y no eres más por rezar cada noche en mi nombre. Hay nombres mejores que otros nombres, pero no en vano no hay verdades por delante de las oportunidades.

2 de septiembre de 2013

Lo que queremos y nada sucedió

De lo profundo al otro Mundo sólo hay un paso. Hay que tener cuidado con quién nos desvivimos, a quién le damos la cara y toda nuestra alma porque algún día puede darnos la espalda. Y es que esta vida es una continua balanza, sopesar lo que merece la pena y no pesa, lo que un día te inspira y al siguiente te aspira. Barajar las cartas, darles nuestra confianza. Un equilibrio entre bondad y maldad, entre jugársela o dejar el tren escapar.

Porque puede que llegue el día que ya no quede nada más que respirar, en el que las cartas se hayan repartido y no sientas que tienes opción a ganar. Mejor dolerse que arrepentirse de no haber podido hacer lo que uno siempre quiso. Mirar atrás y ver las personas que un día estuvieron y ahora no están, hacer las cuentas y arrancarse las tiritas que cicatrices desvelarán. El miedo una vez te protegió pero ya no lo hará más.

Echarás en falta hasta lo que te persigue en pesadillas cada noche. Llegará el día en que tu rostro no pueda reflejar lo que dentro de ti se esconde. Levanten las armas, ya no hacen falta, tu morada anda desordenada y tus recuerdos perdidos en la montaña donde cada mañana al despertar se halla pintada cara a cara con la ventana, aunque tu mirada ya no la diga nada. Sin que tu vida se haya quedado saciada comenzarás a bajar en picado desconocido hasta la muerte y allí esperarás. Las lágrimas brotarán, las dudas heridas te harán.

Tempus fugit. Y nunca sabrá que fuiste tan suyo que aunque no lo crea por dentro te lleva, en silencio, donde más le quema el cuerpo. Bastará con hacerle olvidar el tiempo que un día te hizo feliz para siempre en sueños divertirse. Es muy largo lo que no nos atrevemos a decir y el tiempo nos hace esclavos. Dependemos de lo que no tenemos para darnos cuenta del daño que nos hacemos callando hasta que se acaba. Llega el encapuchado.

El corazón ya duele demasiado, las heridas ya no cicatrizan, el miedo hace tiempo que nos hizo algo lejano al ser humano. Mano a mano, juntos vamos avanzando, en la línea del tiempo el juego se toma breves descansos. Los que vivieron en vano, los que hicieron daño, los que se olvidaron de que estaban vivos ahora se los llevan a donde siempre deberían haber estado. Y yo con ellos, nunca olvidaré que las palabras pesan y el frío es extraño. Aquí nadie grita porque no hay nada por lo que sentir. Dicen que septiembre ha llegado...