27 de septiembre de 2013

Testigos de que el tiempo existe

Dale la mano a quien no pide a cambio, y a cambio recibe menos de lo que das para siempre ganar. Nunca venció el que mejor sabía, sino quien consiguió que la suerte y el verte dieran frutos. Es un camino difícil y prohibido, el juego no es siempre para dos pero así es mucho más fácil sobrevivir. 

Las dos caras del Sol, soledad es el corazón de este motor, y las gentes hacen de un ser inerte algo prácticamente vital. Es el aire el que te hace volar, es él el que te calienta y te enfría, el que provoca en tu cuerpo el crecimiento de tu alma. Es como dejarse llevar, es esperar a cambio de nada y recibir lo que provocas. Sólo quiero ir más allá. 

La frontera entre la vida y la mentira no puede ir a por ti, no hay que perder nada porque nada es lo que tienes y lo que te hace ser todo tú. Celebra soñar real, es posible que si lo deseas de verdad nunca tengas que despertar. Es como volver a empezar sin tener que pedir perdón, sin que haga falta curarse ni cicatrizar el dolor. 

Las armas del poder apuntan hoy a la belleza de este tiempo, a las flores que crecen sin violencia y un poquito de agua. Cada bala atravesaría la donosura de un abrazo, la dulzura del viento cuando te roza por fuera y por dentro. Testigo de generación tras generación, sin la belleza qué quedará de la tradición. Por la rabia y el rencor, por ellos se construyen las armas del dolor y con ellas se inicia lo que ahora llamar amor, aunque para mí únicamente es traición. 

La lluvia ya no será quien nos traiga frescor, despreciarás el crepúsculo que hacía de una noche de pasión la mejor noche para soñar despiertos. Oirás tan lejos al mar gritar que las olas acabarán por llorar, se quedan solas mirando a la rabia del ser humano mientras destrozamos lo que la tierra recibió de su amado. Y la soledad humana quedará aún más latente, la melancolía en esa Luna que nunca les devolvería la mirada.

Se destruyen hoy la belleza y las armas de la destrucción se llevan con ella el motor y la acción. El fuego ya no quema el hielo, el hielo se derrite por un par de besos que le hagan entrar en calor, la vida ya no crea sin ton ni son, la vida se queda sola y sin emoción. 

1 comentario:

  1. Muy melancólico y tierno a la vez. Me gustó, Aitor.

    "...como volver a empezar sin tener que pedir perdón, sin que haga falta curarse ni cicatrizar el dolor." Fabuloso, eso es lo que esperamos muchos a veces, aun siendo conscientes de lo difícil que puede resultar.
    Abrazo,

    Sam

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