31 de agosto de 2013

Despertar del trance

Dios a todos nos mira y a pocos toca, esto es así. Es la magia del azar o la injusticia plena en la posibilidad de que éste y otros conceptos no sean más que una ineficaz recreación teatral de la escena vital que jamás llega a ser del todo normal. Ni mucho menos. 

Capaces de gritar y de llorar, y también capaces de no querer mirar, de reír sin parar con los lujos ajenos a los que tienen de menos y no de más. Una lucha de personas y no de clases, porque a todos de clase nos sobra cuando tiramos para nuestro bando. Colores y símbolos representan toda esta locura. Cultura lo llaman algunos, cobardía otros más listos.

Andando a palos de ciego y aún así algunos van de seguros con tanta Ciencia, y decirles que de algo tan humano nadie se puede fiar, que este Mundo es muy de girar. Pero cuando quieren perpetuar su opinión entre los demás, les viene corto el problema con tanta Ley para poder a gusto callar. Y lo que no saben que por hablar uno se muerde la lengua. 

Más queda por decir la necesidad, de algunos material y en otros cerebral, que el bien les ampare porque el mal aprieta fuerte y tiene de todo menos buena suerte para ellos. La guerra les favorecerá pero el sueño desaparece de sus mentes, y es así como desde la muerte los dueños del color y el eco renacen para hacerse notar entre tanto mequetrefe. 

La eterna lucha del sabio y el fuerte, ahora moroso contra inteligente, va cayendo en un vacío inexistente donde se premia al que más rápido corre. Donde los papeles vuelan y la corrupción apenas suena sólo queda una opción, despertar del trance. Reacciona y acciona tus impulsos, puede que ahora que las mentes acaban por detenerse resulten el bastón del ciego que esperanzado busca dar al pícaro. 

24 de agosto de 2013

Desde el espejo

Hoy miré de frente al espejo, empecé a sentirme bien. De nadie entiende pero a todos nos muestra tal como somos. Lo que somos o lo que ven los otros de mí. Hoy parece un buen día para callar y admirar el delirio de los grandes que aceptaron lo que fueron y no decayeron por su triste mirada frente al suelo. Porque los de ayer nunca imaginaron un tributo igual, desde el dolor y la cualidad pueden pasar por mí, pero nunca más podrán volver a triunfar.

Culpable de traumas, de megalómanos. De rabias y muchas tramas, de inocentes, de oníricos, de narcisos imprecisos. De renacentistas excéntricos polifásicos a reinas de cuento malvadas o tal vez envidiosas y amargadas, todos hicieron de él su aliado y su condena más fiel. Intercambiado por el corazón, sólo físico se besa y hace el amor mientras el alma se despedaza en trozos factos de pudor. Míralo y siente el vértigo de no dar lo que dicen o quieren de ti, enfréntalo y supera sus reflejos de materia inerte. Ahora mírate y di que eres fuerte, el que se atreve todo lo puede y eso es la mejor de las noticias. 

De seres valientes, de los que se enojan ellos mismos con la mirada, de los que creen y no ven, de los amantes de lo banal. De tantas historias que se reúnen en una sola y que acaban por desaparecer como desaparecen los que vivieron para contarlo. Los lugares más tristes del Mundo recogen hoy las semillas del estupor que dejó saciada la caricia de la codicia a esta sociedad que, apenas útil, arrastrará de por vida la lacra de un infierno vacío por muchos ángeles vencidos por sí mismos. 


23 de agosto de 2013

Marchar

Hoy yo ya me tengo que marchar, pero cariño, no dudes más, tus lágrimas servirán como el recuerdo de la belleza que siempre habrá entre los dos. Me marcho a un lugar lejos de tu mirada, porque aquí dentro te llevo y no te dejo marchar sin antes despedirme de tu cara de bebé. Y aunque estás dormido mañana al despertar lo agradecerás, no hubo momento más duro y más tierno que sentir que tenerte que decir adiós mientras me sonríes en sueños. Allí donde nos sumerges cuando no está de nuestro lado la suerte, el cariño con el que me cuidabas ha de ser devuelto al otro lado. Siento que el momento haya llegado, no en vano quiero decir que me hiciste muy feliz, pero ya es hora de que aclare lo que tengo entre manos. Esta carta se queda mucho de mí y tus labios y el resto hacen el completo. Poco a poco saldrá el Sol como cada día en el que en tu cama yacíamos perdiendo el valor y enfrentándonos al tiempo que detuvimos cuantas veces hicieron falta. Y mucho podré volver y devolverte lo que me llevo de ti cuando sepa que mi razón está en orden. Perdona por lo que nunca deberás saber, por irme y pedir que algún vuelva tu sonrisa a la mía mirar. Tu carita es como la profundidad del mar, la que arrastra consigo todo lo que la Tierra cree amarrar. Supongo que hay cosas que nos pertenecieron únicamente para regalar, cosas que nunca han de llevar nuestro nombre y por ello te dejo aquí sin más. Esperando, volveré, me dejé la vida nada más comenzar a escribir. 

22 de agosto de 2013

Restos

Un saludo muerto en la puerta me hizo dormir por mucho. Fue como el momento más triste de la película, el actor lloró fuera del guión pero la cinta siguió rodando como un círculo que jamás tendrá vicio. Un salto mortal, pequeño de vueltas por girar, se acaba actuar porque toca vivir sin más. Quiere y se va a cerrar la puerta, la corriente no podrá soplar por mucho tiempo. Tiene que poder con los sentidos que dio al joven desvalido, ahora soy un ángel malherido y sus alas ha de desplegar. Abre el final, se distingue allá la tumba que hizo crecer la flor. Los restos del animal alimentado de amor y rabia, fugaz y breve ahora con fuerza estalla. Ya está, afinar, tocar por muchos lados, perfeccionar los gestos de los que no lloran por desdicha. Desencadenar la caricia que me dejó volar en la cama que me vio enfermar por su amor convertido en mucho dolor, lágrimas que nunca más serán de mar. Sólo el Sol me verá soltarlas en color felicidad...

Quiero que la herida se prenda con fuego del que dura por mucha fuerza, sopla el viento que le hace vibrar, el que rozaría el corazón más pobre que no es sino el que se larga tras la puerta. La del nunca jamás, bebe la sal que por dentro duele y por fuera te sanará. Adiós y mi cuerpo cayó en picado, por ahí se va la que fue mi mitad y yo me quedo incompleto. Vuelve a girar el tiempo, y con él un par de besos que doy al aire imaginando que aun no es demasiado tarde para que lleguen allí. Donde nos dejamos la vergüenza, donde conociste el miedo y yo la picardía, donde cada día era un juego al que estábamos dispuestos a superar. Ya es verdad que no me acuerdo de más, que cada vez consigo lo imposible cuando me lavo la cara y el alma, hago la cama y no espero de ti nada. La rutina se apodera y abandona todo lo que creía no poder dejar atrás. La mirada inocente en el barullo de la gente.

9 de agosto de 2013

Volar el Cielo

De la sierra a tu ventana
dichosa sea la Tramontana
la que me atrae con el Sol
cada día a arrugada tu cama.
Y dichosa sea la vida
que en ti me dejo
si no es más de lo que le pedía
al Mundo cada mañana.

Ahora es todo más calmo,
más silencioso y más pasional,
es la magia de nacer hoy y
sin poder seguir,
volar el Cielo y lanzarse a soñar.
Es el hecho de no mirar
y verlo todo;
la montaña aquí y la playa allá,
tus ojos, tu cara,
todo lo que el amor esconde.

Dejamos de pensar cuando el beso deja de jugar
se libera y no se prohíbe,
cuando se dejan atrás los reproches
y la Luna se enciende de noche. 
Cuando las dudas se largan 
y Madrid se destapa.
Donde el frío es sólo un arma más
para decir con un abrazo lo que mi mente espera.

Sólo hay un mes de distancia,
entre lo que digo y tus esperanzadas palabras.
Por las que muero y me levanto por las mañanas,
por las que escribo esto y desato mi corazón.
Porque fuiste el primero de una larga colección
mi peor aliado, mi mejor elección. 
Y si el ansia entra hoy por la ventana que acoge la Tramontana
sabré que Madrid siempre estará, como lo estuvo aquella mañana
y si el miedo viene a por mí
que me coja pensando en ti.

7 de agosto de 2013

Vivir sin miedos

Me confieso diciendo al Mundo que he sido un poco granuja. Por olvidar, por intercambiar vivir por pensar, fui de listo y me choqué contra las dudas. Nunca antes, nunca igual, siempre adelantando lo que quiero por encima de lo que puedo llegar a ver. Sí, es cierto, me delato antes de que me apresen las distintas caras del Cielo, nunca he sido del todo bueno y no me arrepiento de ello, pero está de moda vivir sin miedos. 

Hoy es un crimen decirle al Mundo que creer es de viejos, que los niños saben más porque apenas sufrieron, tener fe para no tener credo, seguir rotando y seguir viviendo los miedos que no nos dejan hacer realidad nuestros deseos. Libérate, haz como yo, llegaré hasta donde me pueda el sueño, y quizá éste sea eterno pero podré dormir sin que me desvele una pesadilla. Podré pensar que la vida es un juego, y acariciar la codicia que hizo de un demonio un hombre de inviernos. 

Podrás gritar si confiesas la verdad, podrás elegir dónde vivir, podrás seguir teniendo miedos y vencerlos o tirarlos al fuego, podrás hacer de todo pero nunca más podrás esconderte. Todo libre como el medio que te rodee, todo un ser que por mucho que juegue nunca se cansa, avivando el color del que pintes las mañanas. Así se haga, así será. Dale la vuelta y empieza a sincerarte, a valorar lo que dentro guardas, a compartirlo y a disfrutarlo apartado de la soledad. 

Y darle las gracias al momento en que decidí leer esto, lo que me animó a cambiar el cuento, a que perdí la cabeza aclarando mis sentimientos. Gracias a todo ello, que me hizo más fuerte y más intenso, me hizo madurar y también descartar lo que creía mío y que ya no tengo ni pienso, sin querer lo espero, el día en que tú leas esto y digas "Sí, es cierto" y yo me quede para siempre contento...