30 de septiembre de 2013

Lagunas y otras fugacidades

¿ Cuándo aprenderás que de los sueños vivo y que en ellos renazco ? Si bien una estrella me confirmó que uno de mis deseos se cumplirá pronto aun no especificando cuál de ellos. Y pensé en ti  y también en lo que queda por vivir, pero me resultó difícil de creer. Mas aunque la cuestión quede en entredicho, voy a meditar cada aspecto diurno como nocturno e intentaré no implicarme mucho en el caso. 

Hay algo que nació, está naciendo, y nacerá. Algo imperceptible para quienes nunca entenderán la pasión más oculta de la vida. Aquella que es incontrolable y palpable por todos los sentidos. Aquella que aunque no se quiera, siempre nos cautivará en sigilo hasta invadir cada rincón de nuestra alma. Una idea que es eterna, permanece en el ser por siempre... Y roza a todos sin excepción.

Crecerá la duda y la calma, marchita, se dispone a recibir con gozo el calorífico tacto de un invierno en cama. Acompañado por la nada, la mirada salvaje de esta noche me protege y cada vez que arde el fuego se quema la mañana, recelando no volver a su lugar predilecto. Una vez calló la estrella, supe que no he de pensar más, pues el tiempo todo lo dirá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario