22 de julio de 2013

Muerto en tierra

No hay continuidad para mí. Esto no es vida. Todos me dicen que debería vivir tal como nací, pero la verdad que es difícil vivir sin ti después de todo. Tan sordo el viento para mis oídos, ahora no siento, sólo pienso en esta sensación que recorre todos mis motores sin hacerlos funcionar. Dicen que hay vida más allá, por ello yo sólo sueño con encontrar tu cara una vez más frente a este beso que al aire lanzo queriendo que llegue hasta el final.

Soñar, danzar, qué es de esto sin tu sonrisa. Qué de la vida sin su esencia más mía. Cariño, fuiste como mi medicina, mi debilidad también, la enfermedad y el enfermero, mis ganas de sentir. Como un nido sin huevos quedaría nuestro merecido destino si no encontrara al final del camino. Yo te buscaría y tú sonreirías para indicarme una vez más que no es por allí por donde debo buscarte, lo que quieres está demasiado cerca como para perderte. Y ni tan siquiera pararnos a mirar el reloj que con tanto deseo paró tu tiempo. 

Ahora ya no estás pero sigues reactivando mis heridas cuando más necesito tus vendas, cuando más espero tus besos, tus "todo irá bien" aunque fuera a peor. La vida se ha llevado lo mejor, tan dulce eras, el tiempo te dio la razón, y a mí solo me queda para aumentar mi perversión. Este oscuro paraíso no es nada sin tu voz. Cariño, tan sólo espero una caricia de la muerte para verte y que me hagas el amor. 

Puedo ser tu muñeca de porcelana si quieres verme caer, seré todo lo que pueda para ti, mi amor. No daría la vida por una locura, no serías la mano que ahora me acompañaría pero no llores ahí arriba, yo siempre te recuerdo, cada día. Sé que no es vida, yo ya estoy muerto en tierra, y tú tan lejos y tan cerca que no me puedo despedir sin decirte que lo eres todo, todo para mí.

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