Sabrás que mi lucha y mi sangre llegaron hasta el final, pelearon sin cesar hasta no poder mirarte y sentir nada más, nada de todo eso que te recuerde a aquella vez que me hiciste temblar sin tocarme ni mirarme, cuando olía día a día tu cara mientras el alba amanecía.
Veía la vida y se me venía encima, yo no lo sabía y no sabría si podría volver a vivir de nuevo todo esto, pero a lo hecho pecho, nunca hubo derecho mejor que el que unía nuestros cuerpos mientras sonaba la melodía que hacía que poco a poco hicieras de mis días promesas cumplidas.
Y qué más daría si amanecía o se oscurecía, cualquier escenario nos valía, ni la pena ni la dura sombría harían de nosotros un sueño con pesadillas, tú conmigo estarías y con eso todo me viene grande. No quiero verte, sólo sentir que todo vuelve a repetirse, a ser como antes, tú y yo contra el Mundo, protagonizando una huida hacia delante, donde el único límite fuiste tú y tu estúpida sonrisa que dijo "hasta aquí" y se lanzó a morir.
Jamás pude ver un día peor que aquél momento en el que mi corazón me abandonó y se fue contigo. Jamás podría volver a vivir sin recuperar todo lo que di, pero mi recuerdo es tan feliz que quién soy yo para negarme a volver a soñar una vez más con todo esto y volver a sonreír.
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