11 de junio de 2013

En el olvido

Hubo una vez una historia que se quedó dormida en un papel, que jamás vio la luz de la vela que le prendió fuego, por los miedos que hicieron a esa belleza ser ocultada con recelo a un posible día en el que su dueño pudiera verse en peligro de destierro. Fueron las cosas que dirían la verdad sobre la vida, su sistema y su juego, la sinceridad sobre el Cielo y el infierno, la historia prohibida sobre el miedo al miedo. 

De los que tuvieron que callar, de los que no se sabe nada, los que permanecieron en la sombra y fueron maestros de nuestros contemporáneos genios, de ellos depende nuestro ingenio. Aquellos que hoy viven de su gloria un sueño y recogen con esmero y cariño todo el calvario que fue luchar por el progreso antaño, esos pequeños justicieros que vieron la vida en su forma más secreta y quisieron revelar al Mundo todo ello. Y es que ser valiente no es sólo cuestión de suerte, deseos impacientes los que tuvieron que callar, desgracia para nosotros y a la vez necesidad de que hablen los que hace años no pudieron hablar. Y que nos enseñen a soñar de verdad, a volar sin alas y a respetar mi vida y la de los demás. Valores, actitudes y acciones que ahora se quedan a pocos metros de imaginar, todo se creen que lo saben ya, y no hacen más que cagarla, si ellos dirían con perdón de las palabras. 

Se abrirá el cuaderno que el fuego no pudo quemar, todas las voces calladas por fin hablarán, y nos dirán que ya es tarde para actuar, ni ellos ni nadie han podido detener este proceso de autodestrucción humano, en nuestra naturaleza está el ser objeto y fuente, sin opción a abrir la mente y leer la historia que nunca se debería haber olvidado. La historia de un cuento invertido por el tiempo donde los números te enseñan a sumar y no a restar, una lengua rica y no vacía en su contenido aparece del olvido dispuesta a emitir lo que no pudo decir en su momento. 

"No tengas miedo, te hablarán. No dudes nunca, te aconsejarán. Pero nadie será capaz de explicarte por qué tienes que ser el que ellos no pudieron ser. No cierres los ojos, es todo real y no hay por qué temer a la verdad, está aquí, se puede tocar. Entre jaulas eres libre y eso nadie te lo puede negar, ya está bien de resignación, acéptalo si tienes fe como un regalo de Dios, que me perdone por usarlo en mi nombre, y comprende que estás vivo, sólo pueden contigo si te acabas rindiendo". La lección borrada queda hoy transmitida para todos aquellos que tienen la esperanza por dentro. Ahí va, camino de otra quema en pos del olvido.

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