16 de mayo de 2013

Eco de una voz lejana

Qué del otoño sin su lluvia de noches enteras, de Luna Llena, de apagar todas las velas y de soñar, muy lejos, lejos de aquí. De aquí a allí, no poder parar de seguir el camino sin trazar, buscando el no encontrarse nada del pasado, de allí a aquí ya no hay nada más que ganar, un duelo lobo contra agua, el algodón y el Sol, tus labios y mis besos, sabes que perderás. 

De ahí a allá al eco oirás, una voz por mucho tiempo dormida ahora quiere llegar, atravesarte el tiempo entre dientes, sintiendo el corazón latir, te hará arder, es algo más. Mucho más, es un secreto, la voz del mar y del viento destrozan tus truncados sueños, el dolor vino con el eco del viento, nada podrá detener lo que está aun por ver, ni la tierra ni el fuego, serás el dueño del juego.

Y podrás soñar todo lo que deseas, nada podrá decir que pediste demasiado, no habrá nada que te ate el cuello, nada hará de tus acciones un desliz, naciste para ser bello y feliz. Natural como ese mar y el eco que de él saldrá si no empiezas a escuchar lo que con cariño te dice, eres todo tuyo y de nadie más. No te hace falta llorar, salado y dulce como el agua de un río que parará a tu destino, el que te marca por donde andar. 

Grita, el eco te protegerá, aunque nadie escuche, lejana la voz y tan cerca el corazón, su sangre tiñe el color del cielo tardío tras la madrugada del sueño, y vendrá su color a tapar todo el dolor. Por fin sonreirás, "así soy yo, de los animales el mejor, el más dócil amante y el más malvado de cada uno de tus planes".  La lluvia guarda nuestro secreto...

2 comentarios:

  1. Tienes una forma de escribir muy peculiar! La entrada está genial! Saludos!

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    1. Estoy encantado por tu comentario, es muy de agradecer. Espero a partir de ahora que nos leamos con frecuencia y compartamos talento. Un saludo & un placer :)

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