Edades. Tiempos. Ramas que caen, hojas que nacen. Pulmones, aire, alas revoloteándolo todo y cantando paras que tú tengas un día mejor. Sube hasta la voz, que va de boca en boca como los besos, que tiembla cuando siente tanto frío como dolor en el corazón, que habla aunque no tenga una razón y se extiende hasta que el hastío sea vencido por el silencio.
"Invento un nuevo cuento y sin embargo no entiendo lo que siento", acaso la peor de las moralejas y el mejor de los refranes. Ojos. Miradas. Cada mañana ha sido creada para el más exigente, la noche es sólo la Luna embriagada que se deleita con tanto sufrimiento, ya que por conformista no se la conoce, y mira sin ver nada.
La batalla nunca es eterna así que, ¿ por qué seguir con algo que nunca ha empezado ? La diferencia es la ausencia de humildad. Recuerdos, la vida; todos son un sueño. Hasta que paraste y la inercia dejó de existir, hasta que la Luna ha parado de llorar. Ésta sea la chispa que enciende el fuego o explota una bombilla.
Mentiras, números, humanos que ignoran sus propias manos. Despreciables dioses en busca de legitimidad en un basurero enorme donde entra oro y sale lumbre. La verdad es todo un valor que al igual que se puede tener, se puede vender. O también conocer. El rol ya nunca es tu papel, es más divertido variar, aunque eso lleve a comparar y a la vez uniformar. La unicidad es reservada para cuando las dudas rebosan las ganas. Ahí y aquí, seres luchando por ser lo que tienen y no ser lo que son, que olvidan que su día a día puede ser entendido como la nariz del niño que no puede mentir y se debe más que a sí mismo; aunque parezca naufragar sólo está pidiendo auxilio.
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